7 oct. 2016

Periodismo y el refrito, esa forma de contar las cosas

En estos días que ando recuperando el interés por sacar a flote de nuevo este blog, he encontrado numerosas lecturas sobre el sempiterno tema del periodismo y todo lo que en él cabe.

Cuando empezaba en esto del periodismo (y ha llovido bastante, no como ahora que no cae una gota), hubo una cosa que no me enseñaron en la universidad ni en los libros: "¡chaval esto tiene que salir ya!. Hazlo como sea, pero lo quiero ya!!!". El corre que te pillo en una agencia de noticias resultaba literal: si no estabas muy pendiente venía otro por detras y te atropellaba...No había clemencia.

Tenías que echar mano de lo que fuese para contentar al redactor jefe. Y vaya si lo conseguías. En el archivo siempre había un artículo, noticia, reportaje o crónica que te podía servir como fuente inspiradora. Y vaya si te inspiraba. El tiempo se echaba encima y no valía perder unos minutos haciendo llamadas (por cierto, tengo que decir, por si alguien no se ha dado cuenta, que en la época de esta narración no existía "San Google", ¿vale?). Y llegaba lo inevitable: llenar dos folios, con su correspondiente copia (el famoso papel carbón). Surgía, por arte de magia, el refrito de la noticia, no plagio, pero sí que se cogía la idea, es decir, destacabas algunos párrafos. Luego, se cocía en el cerebro y cual poseido por las musas de la narración comenzabas a plasmar sobre el papel ese "¡chaval quiero esto para ya!".

Viene a colación esta entrada para recuperar una "argucia" (podíamos llamarla así) del periodismo que sigue estando en el referente de quienes ejercemos esta profesión: el refrito. En estos tiempos de internet, donde las noticias más inmediatas no tienen ya el valor de importante, porque lo importante ha pasado a ser algo muy relativo, dado que siempre hay otra circunstancia que resulta más impactante. La noticia puede saltar en cualquier momento y todos son observadores en potencia: periodistas y lectores, al unísono, juntos indagan la red y encuentran esa otra circunstancia que eleva la noticia a impactante.

Pero el refrito no es plagio, aunque esta apreciación está cambiando mucho. COmo ya comentara la Defensora del lector de El País , MIlagros Pérez Oliva, en el año 2010: "Internet ha cambiado la relación de los lectores con el diario: son muy sensibles a los plagios y consideran sospechosos los textos elaborados a partir de otros artículos" esto ya se reseñaba el 2 de mayo de 2010.

Pero Pérez Oliva deja caer este consejo: "aun cuando el redactado sea diferente y se haya aportado material nuevo, si el tema se inspira en otro artículo y utiliza elementos del mismo, hay que citarlo. No es ningún deshonor. Mucho peor es la sospecha de plagio. Los lectores consideran que tienen un contrato con el diario y esperan no sólo noticias veraces y honestas; muchos esperan también textos originales y de elaboración propia." (¡!)

Me deja más tranquilo... Desde este blog defiendo el refrito, pero entendido como fuente inspiradora a la que se debe hacer referencia, por supuesto. Es el dar las gracias por salvar esa urgencia de escritura, o de inspiración.