9 ene. 2014

De nombramiento y petición de cese en la comunicación institucional

Foto web Mº Interior - Guardia Civil
Movido inicio de año para la comunicación institucional en España, un sector que suele (y desea) pasar lo más desapercibido posible. Pero hay hechos puntuales que colocan a este sector de la información en el punto de mira.

Esta semana nos ofrecían el nombramiento de Cristina Ónega (Madrid, 1975) como nueva directora decomunicación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que ha dejado el puesto de jefa de Nacional de los Servicios Informativos de TVE. 

Es de resaltar la importancia que tiene este nombramiento, por cuanto Ónega asume un cargo de nueva creación para dirigir al equipo de comunicación e imagen del principal órgano de gobierno de los jueces, además de la coordinación de los distintos gabinetes de los Tribunales Superiores de Justicia, Tribunal Supremo y Audiencia Nacional. Todo un reto. Sustituye a Agustín Zurita, quien desde 1981 ha llevado las riendas de comunicación del CGPJ, un órgano de Gobierno integrado sucesivamente por mayorías de distinto signo político. Zurita continuará ligado a la institución.

Ónega inició su carrera profesional en RTVE en 1997, en la sección de nacional del Canal 24 Horas. En 1998 se incorpora a la redacción de los Telediarios también en el área de información política. Desde entonces se ha ocupado de la información de justicia y tribunales. En estos 14 años ha informado sobre política judicial.

El otro punto de mira, ha sido la “metedura de pata” informativa del Gabinete de Comunicación del Ministerio del Interior al difundir por error una nota de prensa y un tuit sobre una operación antiterrorista de la Guardia Civil en el País Vasco “anunciando” la detención de varios abogados defensores de los miembros de ETA antes de que se produjera la acción.

A la media hora, a las 15.34, desde el Ministerio se quitó el tuit y envió un avance urgente donde se indicaba que "la información enviada sobre esta operación antiterrorista queda anulada a todos los efectos" . En unos tiempos donde la velocidad informativa y su repercusión se mide en segundos, resultaba ya poco efectiva la nota de rectificación. De nada han servido “gestos” como El País que retiró la información, dado que ya estaba circulando por toda la red.

No han tardado en pedir la dimisión del Dircom de Interior por el error en el comunicado de la operación contra ETA.  El portavoz delSindicato Unificado de Policía (SUP), Jose María Benito, fue el más contundente al reclamar la dimisión del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y su jefe de prensa, Albert Gimeno (Barcelona, 1964), por ser los responsables de, según sus palabras, ‘un hecho sin precedentes jamás ocurrido en la historia de la lucha antiterrorista en este país’.

Realmente, un hecho sin precedentes, pero que deja entrever el “material” con el que tiene que trabajar la comunicación institucional

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