18 mar. 2013

Periodistas de 50 años, ¿profesionales caducados?

Ya estoy en la famosa barrera generacional de los 50 años, y revolotean a mi alrededor frases, hechos y actuaciones que me sitúan como "inadaptado"  a las nuevas tecnologías...La edad no perdona y a muchos sirve de referente para aprovechar la ocasión y dejarte a un lado.

Hace unos meses se leyó que hasta el mismo Juan Luis Cebrián, ex-director progre de El País y ahora un especulador directivo de un grupo llamado Prisa, dijo a voz en grito que considera a los mayores de 50 años como la tercera edad del periodismo, destacando incluso que "hay un salto generacional muy complicado de gestionar. Los profesionales de 45 años tienen la experiencia pero se sienten desplazados porque no entienden el cambio cultural y a los que llegan con arrogancia les falta criterio”. Ole su desparpajo. Y con frases así cree ya constituido el principio del "new journalism" o para los de aquí "el nuevo periodismo".

Es de todos sabido que la información de noticias está envejeciendo mal... cuando se trata de la transmisión de noticias, se ve la misma vieja estructura que data de los años cincuenta o incluso antes. Pero el periodista no es el mismo, también cambia con las circunstancias, y eso es lo que vengo a reclamar desde estas líneas.

Me niego a ser ya un profesional caducado, cuya fecha de productividad ha expirado hace tiempo y sólo le queda estar en la rígida estructura oficial basada en una serie de párrafos cuidadosamente arreglados, con sus elementos en color (negrilla), su mensaje piramidal y destripando el qué, quién, cómo, dónde, cuándo y porqué...perforando diariamente una tarjeta que le mide el tiempo que pasa en la redacción...

Cada vez que abro un periódico (sigo siendo un lector de tinta) me encuentro con que se mantiene la antigua redacción de noticias, sin miramientos hacia el lector individual y centrando todo su esfuerzo en el conocido eslogan de "medios de comunicación de masas".Se acabaron las masas, viva el individualismo Me niego, pues, a participar de este espectáculo, por mucho que mi edad escenifique la gran comedia que a veces es el periodismo.

Conozco a numerosos ciudadanos de mi edad o cercanos a ella que no quieren saber nada de las nuevas tecnologías y menos aún de las redes sociales. Ignorarlas o incluso odiarlas es el referente que expresan a todo pulmón. Las consideran (ellos tan eruditos) exentas de rigor, propensas al exhibicionismo, engalanadas de egolatría y fuente de falsos y mezquinos rumores.

El periodismo de este siglo XXI es personal e intransferible. Hay que dirigirse a un ciudadano que tiene la potestad de elegir lo que lee. Las redes sociales, los blogs, internet, "sangoogle", los smarphones, wikipedia, los digitales, los confidenciales, los newsletters, y un larga etcétera de "armamento" sofisticado para aprovechar las nuevas tecnologías son los pilares de la nueva generación de periodistas, y también, por qué no, de los "viejos plumillas"...

John Paton fundador de Digital First Media, un sitio de 10 mil empleados y 61 millones de clientes mensuales que ofrece noticias por internet y que presta además servicios de consultoría a 75 diarios y suma 800 proyectos web no se anda por las ramas cuando hay que hablar de periodismo futuro: "...con las habilidades del clásico, por supuesto, pero con capacidad para dar un contexto más amplio, con capacidad para seleccionar contenido, generar y conducir debates, captar reacciones, usar vídeos, mapas… ".

Y no señores, un periodista con 45 y 50 años no está caducado, se está en transito, se está en pleno aprendizaje. Ahora más que nunca se necesitan las dos vertientes: clásica y moderna. Porque una cosa no ha cambiado en esta evolución del periodismo: ganas de contar la verdad, con los mejores argumentos posibles y sin distracción o pérdida de tiempo.

9 comentarios:

José Gomar dijo...

Nunca he considerado la juventud como una virtud per se en el mundo laboral. Ahora los medios de comunicación nos quieren hacer creer que la gente dentro de la franja considerada como joven -una franja cada vez más estrecha- es la única que puebla el universo multimedia. Primer error, pero importantísimo porque es el origen de otro: pensar que esa concepción distorsionada del público ha de llevarse también a los trabajadores de los medios. Creo que nada garantiza mejor la supervivencia de un medio que que una redacción compuesta, por un lado, por gente experimentada y, por otro, por trabajadores aún formándose. Es la única manera de que la experiencia pueda transmitirse provechosamente y no se pierda por el camino. Por eso me dolieron tanto las últimas prejubilaciones de tantos grandísimos profesionales que había en RTVE. Algún tiempo después, y a la vista de los resultados, ¿alguien piensa que fueron para mejor? Yo creo que no.

Manuel Dommar Ggago dijo...

Muy unteresante su escrito colega:"Periodistas de 50,¿profesionales caducados?.
En el usted cita a Luis Cebrián,quién dice que "considera a los mayores de 50 años como la tercera edad del periodismo".En lo personal considero ,con todo el respeto que merece el colega Cebríán,que el salto generacional,si bien es cierto que tiene algunas complicaciones,sí podemos darlo,pero tenemos que comenzar por entender que la tendencia digital llegó para quedarse,y nos ubica en la sociedad de la información.Para ser más preciso y claro me estoy refiriendo al acceso interpersonal, a formas de comunicación intermediadas,a través de las computadoras
Por otra parte colega López,los periodistas de más de 50 años de edad,no estamos caducados,como bien lo afirma usted,pero tenemos que adaptarnos para producir contenidos destinados a los individuos consumidores de los nuevos modos de mediación o medios digitales.
Además,cada día,la era digital en su diversidad,es de gran interés para el comunicador en todos sus aspectos técnicos que penetrarán con el tiempo a todos los sectores:jóvenes,niños,adultos y adultos mayores en todos lo rincones del planeta( en el campo y en la ciudad ).Y esta realidad se plasmará en algún momento.
Ahora,lo que debemos entender es que la comunicación mediada que predomina en la sociedad contemporánea dispone de la tecnología digital como una herramienta valiosa para el desarrollo de los pueblos.
Sin embargo,al hablar de medios,debemos dialogar en relación a la información y la comunicación,pues el periodismo clásico como el moderno son diferentes,pero persiguen el mismo fin,son similares en cuanto a sus objetivos,son espacios que permiten las posibilidades de comunicar.
Por otro lado,el periodismo tradicional no ha perdido vigencia y puede coexistir con la internet.En el caso del periódico,el cual es un medio de circulación periódica,plural y no selectivo,o poco selectivo,,aunque los hay especializados en determinadas áreas,su alcance puede ser nacional (circulación total en el país respectivo ) ,tiene la ventaja de que acompaña al lector donde este se encuentre,por ser un impreso y puede ser leído en cualquier momento y en cualquier sitio.Además,el periódico permite dar mayores detalles sobre los acontecimientos en profundidad e interpretarlos,explicitarlos,establecer comparaciones,a pesar de tener la desventaja de que solo tiene una forma de percepción:la visual,lo que lo ubica en clara desventaja con la internet y la televisión.Pero a pesar de todo,pienso que el periodismo escrito logrará sobrevivir ante los otros medios.
Al hacer referencia a la internet ,es de destacar que su gran ventaja es el alcance del medio,el cual es global,y por tanto permite un cambio en el aspecto comunicacional.El medio facilita a todo individuo que decida interactuar,contactar con cualquier persona,sin moverse del sitio en que esté instalado,con cualquier persona o en cualquier lugar del mundo,en forma instantánea y la única exigencia es que el tema y el idioma sean comunes.
Sin embargo,no se puede pasar por alto,que un denso material que usa o se consume en la internet,emana de los medios convencionales o clásicos.No todo está perdido como se piensa."Ahora más que nunca se necesitan las dos vertientes:clásica y moderna".

Casimiro López dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios. La edad no debe ser un requisito

Casimiro López dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios. La edad no debe ser un requisito

Carmelo Lattassa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carmelo Lattassa dijo...

Gracias por este artículo compañero. En mi caso, llevo una larga temporada sin encontrar empleo en los medios y suelen acusarme la edad como un motivo de exclusión. Creo que en la cuestión de la juventud se valoran, en este caso, principios que son más propios de las antiguas fábricas donde las personas perdían capacidad de concentración para trabajos repetitivos y/o relacionados con habilidades físicas más bien propias del deporte o de la labranza del campo, por ejemplo.

Otro elemento que pesa es el hecho de que el periodismo es un oficio vocacional y los jóvenes,, como me imagino le habrá pasado a muchos, están dispuestos a aceptar condiciones duras de trabajo, a ser explotados y abusados a cambio de poder publicar, no digamos ya si de paso lleva su nombre.

Pero el periodismo es lo contrario, es un oficio que se hace más rico y profundo con la experiencia que es precisamente lo que no valoran los actuales empleadores.

Por último, tengo la impresión de que al igual que los quirófanos de los hospitales, las herramientas del periodismo son de las que más han evolucionado con el tiempo. Desde las primeras imprentas con tacos de madera, al hueco grabado, a la rotativa, a la fotografía digital, a la descentralización de la impresión y un largo etcétera, todo es cambio. ¿La red? En este contexto es un caramelito para nosotros. Sin embargo, la experiencia sí nos permite decir, lo que sí y lo que no incluso por intuición y además saber perfectamente cuando tu jefe te está matraqueando y poder decir. NO.

Casimiro López dijo...

Gracias a tí Carmelo por enriquecer este post sobre la crítica barrera de los 50 años y nuestro papel en las nuevas tecnologías.

2H dijo...

No podemos obviar la cantidad de periodistas jóvenes que van saliendo (quizá demasiados) y que ante ellos no tienen otra oportunidad que no sea una beca, el extranjero o no ejercer la profesión, y eso se debe precisamente a que tenemos personas muy bien formadas (no digo que no) que alargan su vida laboral hasta límites insospechados.

Yo no hablo de retirarse a los 50, pero sí empezar a limitar la edad, hay gente más mayor ejerciendo la profesión, que no dejan paso a lo que viene detrás.

A mí me tocará como a todos la misma situación (y no habla un recién licenciado, si no un periodista con experiencia con 30 años y que ve que no le cogen en ningún lado).

Aparte de la crisis que estamos viviendo en el sector, también me gustaría hablar de esas maravillosas personas que ejercen como periodistas sin llegar a serlo, lo que se viene llamado intrusismo profesional. No entiendo, si no te dejas operar por alguien que no es médico, ¿por qué te dejas informar por alguien que no es informador?

Eduardo dijo...


Deberíamos ver a los periodistas de más de 50 como una escuela respecto el sentido más profundo de la profesión que es buscar la verdad sin vueltas y hacerla pública sin miedo. Y hay que ser críticos, varios de los nuevos periodistas no saben investigar y en algunos casos ni encontrar el perfil noticioso de un tema político, económico o social, aunque si saben navegar en redes. Hoy hay muchas comodidades y distracciones y los jóvenes deben tener cuidado con ello. Por otro lado creo que lo único que uno debe conservar en el tiempo es la flexibilidad para aceptar, entender y aprovechar lo nuevo.