13 dic. 2011

No desprecien las notas de prensa


El periodismo actual se mueve en la doble maldición de la brevedad y de la premura que, de manera consustancial a su trabajo, se impregna en su hacer diario. Esta situación conlleva tener una brutal barrera para contar las cosas "tal y como son", con el límite de espacio y tiempo  que las redacciones imponen y, por supuesto las limitación de tiempo para recopilar los datos con los que se construyen las piezas informativas.

Esto ha generado los vicios más conocidos de las redacciones. Por un lado está el llamado periodismo de declaraciones ese que se basa en que un personaje público con cierta notoriedad diga algo mediorelevante para que se convierta en noticia. El periodista acosado por la premura de las redacciones y las redes sociales, las declaraciones son un regalo dificil de rechazar. La noticia habla por si misma, y sólo hay que meter latiguillos en la redacción para que quede una pieza informativa ¡¡como Dios manda¡¡.

Pero tan extendido como el periodismo de declaraciones, existe otro también arraigado en el quehacer diario del redactor: es el periodismo de nota de prensa. Resulta un periodismo de fácil asimilación, porque satisface las necesidades principales del redactor: contenido rápido y listo para ser publicado, sin apenas retoques ni añadidos.

Son dos estilos de periodismo necesarios y que cuentan con algo a su favor: confianza en las fuentes. Si la nota de prensa es elaborada por un gabinete de comunicación institucional,  la seriedad, prestigio y confianza son argumentos más que suficientes para dar por buena la información.

COnviene no despreciar el periodismo de notas de prensa. En su trastienda se encuentra una redacción que aplica los mismos criterios de elaboración que cualquier periodista aplicaria a su pieza informativa, añadiendo incluso uno de los aspectos más destacados de su trabajo: "traducir" a un lenguaje coloquial los farragosos textos administrativos que suelen ser noticia. Traducir pues estadísticas, textos jurídicos, legislativos resulta una tarea difícil y complicada en muchas ocasiones.

La confianza en las fuentes institucionales como origen de las noticias viene avalada por una grupo de profesionales que diariamente trabajan para llevar a la opinión pública la información veraz, objetiva y apta para poder ser digerida. Los medios de comunicación son el vehículo que permite llevar esa información al publico general.


5 comentarios:

IsaOtero dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, y sin bien es cierto que en la actualidad se está relegando a un segundo plano con las nuevas herramientas de comunicación, no debemos dejar que caiga en el olvido. A continuación te envío un post en el que entrevisto a Iván Redondo, comentarista político en la Mirada Crítica y consultor político: http://veroirhablar.wordpress.com/ Un abrazo, Isabel.

Casimiro López dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Isabel

iestala dijo...

Estoy completamente de acuerdo. De poner algún pero se lo pondría a aquellos que no elaboran o trabajan suficiente sus notas. Que de esos, también hay muchos!

Agencia de Comunicación Jacob Fitzgerald dijo...

Este tipo de periodismo debería hacernos reflexional a todos. En espacial a los periodistas. Una de las nociones básicas del periodista es el contraste de informaciones. Eso significa que nunca se debe dar por buena la primera información que llega a las redacciones o a los oidos del periodista. Por eso se producen la mayoría de los errores en el periodismo.

Casimiro López dijo...

No estoy de acuerdo... contrastar la información es primordial, pero un gabinete institucional posee una información clara y objetiva acreedora de toda credibilidad. EL error del periodismo está, como siempre, en su línea editorial: creer o no creer... that's cuestion