20 may. 2011

Todos los días deben ser 15-M

No me cabe ninguna duda: el camino que se inicio el domingo 15 de mayo (para las redes sociales #15M) es el principio de un cambio. No puede caer en el olvido, ni en un maravilloso sueño primaveral del mes de mayo. Es la hora de caminar hacia una democracia real.

Tras 30 años de democracia, España necesita remodelar su arcaica estructura, ajustándose a los nuevos tiempos que corren. Nuestra democracia, que ha envejecido prematuramente, tuvo su razón de ser tras la caida del régimen franquista que nos gobernó durante 40 años. Esa incipiente necesidad de ir a votar obligó a los padres de la Constitución a adoptar un sistema de representación parlamentaria lo más ajustado a la realidad política que en la década de los 70 se estaba dando en España. Un maremagnum de partidos políticos, de referencias políticas de todos los colores, convirtió las primera elecciones en un cajón de sastre donde todo tenía cabida.

Pero los tiempos cambian, y la gente también. El pensamiento actual está sustentado en la democracia, en la libertad y en el ejercicio ciudadano de opinar con todas las garantías jurídicas. Nadie debe caer en el asombro que un grupo de ciudadanos, hartos e indignados por el sistema o régimen, se convocan para manfiestarse. La decisión de la Junta Electoral Central de prohibir todas las concentraciones y manifestaciones convocadas por el denominado movimiento del 15-M para el sábado, jornada de reflexión en toda España, no hace sino aumentar el sentir de injusticia que mantiene vivo al movimiento del 15-M.

Todos los días deben ser 15-M, por que ya está sembrado el germen de la rebeldía, de inconformismo con el sistema-régimen actual. Los políticos "profesionales" deben tomar buena nota de lo que se está gritando en las principales plazas de España. Deben ponerse a trabajar y cambiar el sistema electoral actual, por uno que lleve el marchamo de igualitario y que represente el sentir general y también el minoritario.

¿Qué más se necesita para convencer a la clase política dirigente de este país? ¿Por qué no dejan de lanzar mensajes de manipulación y de tergiversación sobre lo que hacen unos ilusionados ciudadanos a quienes han quitado toda esperanza?. Necesitamos un sistema electoral justo y equitativo... No es más que devolver a la sociedad lo que era suyo: confianza y comprensión. Pero no se trata, por mucho que lo parezca, de reinventar la democracia, sino de hacerla mejor, de más calidad y con partidos comprometidos con las necesidades de las personas y capaces de hacerse entender con inteligencia.

4 comentarios:

José Gomar dijo...

Gracias por la esperanza que se vislumbra en tu post, Casimiro. Muy cierto lo de que no se trata de inventar una nueva democracia. El nombre del movimiento deja claro su objetivo: hacer REAL de una vez la democracia imperfecta que se utiliza para justificar lo injustificable.

Un abrazo.

Casimiro López dijo...

Gracias a tí José por las palabras que has escrito... entre todos cabe un mundo mejor

clara dijo...

Ayer estuve en Sol y me entraron ganas de abrir un tenderete para hablar de la comunicación institucional.
A todo se le pueden poner peros, hay muchas cosas que objetar.Al fin había gente en la calle hablando,y yo tengo la esperanza de que esto sirva para hacernos pensar, que (para mi) es la acción mas digna que el ser humano puede llevar a cabo. Alguien se anima?

IsaOtero dijo...

Hola Casimiro, te envío una información, si te interesa el tema:

Hoy entrevisto a Borja de Echegaray, experto en Comunicación Institucional y ex-responsable área Asia-Pacífico en la CEOE, en la web de Esavicom.

En http://veroirhablar.wordpress.com/
¡Un abrazo!