3 nov. 2009

Los políticos preocupan más que el terrorismo

Las encuestas suelen ser indicadores de una realidad que para algunos no es tal y para otros sí. Todos , siempre hacen una lectura individual de qué es lo que quieren decir esas cifras que posicionan las cosas de mayor a menor.

Según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), por segunda vez desde 2004, el PP adelanta al PSOE en estimación de voto, y otorga a los populares 3,3 puntos de ventaja sobre los socialistas, con un 41 por ciento de los votos frente al 37,7 por ciento del PSOE.

Importante, sí señor. Pero lo que más me ha llamado la atención es lo que preocupa al ciudadano español en este último sondeo oficial: la clase política en general y los partidos en particular han irrumpido como el cuarto problema nacional, por delante incluso del terrorismo. Según el sondeo del CIS, realizado entre el 7 y el 14 de octubre, el paro sigue siendo el principal problema de España para el 73 por ciento de los ciudadanos, lo que supone 3,4 puntos menos que en el barómetro de septiembre. Los problemas de índole económica se mantienen como segunda inquietud de acuerdo con el 46,8 por ciento.

Lo inquietante es que la sociedad está percibiendo todo lo enrarecido que se ha vuelto la política en esta legislatura. No sólo los casos de corrupción, sino también los problemas del Gobierno en el seno de su partido, donde ex ministros abandonan sus cargos y hasta el grupo parlamentario; en el partido de la oposición, PP, el panorama no es menos halagüeño, con esas peleas internas por el poder... y mientras el ciudadano queda en medio de una gran desilusión y pendiente cada mes de la nómina, si existe, por que en otros casos es la cola del paro.

Señores políticos, sepan que han ganado la batalla al terrorismo. La sociedad así lo ha visto.

2 nov. 2009

Los gabinetes de prensa, un “cerrojazo” a la información.

“Lo que no sale en los medios no existe, al menos a efectos de agenda política” con esta frase, la Defensora del Lector del diario El País, Milagros Pérez Oliva, comienza una disección del “poder” que van teniendo cada día los gabinetes de comunicación “ese aparato de influencia ha crecido en los últimos años de tal forma que ya hay, por ejemplo, muchos más periodistas trabajando en empresas, organismos, bancos e instituciones económicas, que periodistas encargados de informar sobre economía en los medios de comunicación… y en otras secciones”.

Desde este blog dedicado a la comunicación institucional y al papel que tienen los gabinetes de prensa en el mundo de los medios de comunicación, hemos venido diciendo constantemente su factor influyente y de poco servicio a la sociedad. Los políticos, una vez que alcanzan el Gobierno, comprueban que tienen bajo su mando un mecanismo de defensa-ataque básico para sus intereses. Mercedes Pérez se hace eco de esta situación al señalar “en el ámbito de la política y de las instituciones públicas, lo que nació como un servicio se está convirtiendo en un mecanismo de control de la información, una barrera para el acceso a las fuentes y a los datos”.

Cierto es el cambio producido, porque ahora los gabinetes de prensa institucionales se han convertido en un coto vedado al que sólo tendrán acceso aquellos que tengan afinidad, o algún interés particular. Mercedes describe esta situación como “estamos ante un nuevo escenario en el que el control de la visibilidad pública se ejerce modulando el acceso a las fuentes informadas, secuestrando información de interés público y tratando de canalizar como información lo que sólo es propaganda. Y esta dinámica es sólo una consecuencia más de la creciente y agobiante partidización de la vida pública española”.

Pero, ¿quién es el responsable?. El responsable del gabinete de comunicación es, casi siempre, un cargo de confianza, que lleva unas directrices marcadas, con la instrucción de que cualquier petición de un periodista se canalice siempre a través del gabinete de prensa. De este modo un “periodista” se convierte en “policía”, por lo que, para muchos compañeros, cuando se alcanzan cotas de poder en un gabinete de prensa dejas de ser periodista.

La Defensora del Lector contempla un futuro muy oscuro:”el resultado es un cerrojazo informativo como nunca lo habíamos conocido. Un apagón que afecta incluso a datos e informaciones que por su naturaleza, y por imperativo legal, deberían ser públicos y estar a disposición de cualquier ciudadano. No es sólo que los periodistas no puedan acceder a información relevante, como los contratos o concesiones de una administración. Tampoco pueden asegurar que los datos que ofrecen sobre listas de espera, seguimiento de una huelga, escolares en barracones o delitos cometidos se correspondan con la realidad”.

Ya no está el periodista en posición de poder exigir la información, sino el gabinete de comunicación en posición de concedérsela o denegársela. Y ello ha generado mecanismos perversos de relación. Y mientras, en el medio están los trabajadores de los gabinetes de prensa, que se deben a las directrices que marca su “jefe” y “subjefes” frente a la petición, lógica, de un periodista por recabar información veraz y objetiva.