19 oct. 2009

Homenaje a las mujeres que luchan contra el cáncer de mama

En el Día Internacional del Cáncer de Mama, permítanme un pequeño homenaje a esas mujeres que, tras el duro golpe que supone el diagnóstico, afrontan el día a día como una lucha constante para salir airosas,victoriosas, y "vivas" de lo que en un principio era síntoma de mortalidad.

Este día tiene como objetivo recordar a todas las mujeres, y en especial a las 16.500 que son diagnosticadas cada año en España, la importancia que tiene acudir a los programas de cribado con mamografías para reducir hasta en un 30% el riesgo de mortalidad por esta enfermedad. Pero la ciencia ha avanzado y la esperanza de vida ha ido en aumento, según estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2010 se detectarán 20.000 nuevos casos de cáncer de mama, de los cuales 8 de cada 10 no serán mortales en un plazo de cinco años y más del 70% no requerirá la utilización de técnicas agresivas.

Pero, a parte de estas frías cifras, se esconden historias reales, diarias, de mujeres a las que les comunican que tienen cáncer de mama y comienza una lucha sin cuartel. Primero está la "mutilación" de la mama, un acto que priva a la mujer de un sentido de feminidad. Sentido que a medida que van pasando los días se antoja una pura anécdota para todo lo que se les viene encima. La lucha real comienza con ese tratamiento agresivo que es la quimioterapia, que requiere de la paciente una fuerza descomunal para soportarlo. Ahí es donde la Vida, con mayúsculas, se les aparece en la mente. Es el momento clave en el que comienzan a pensar que lo primero es combatir para salir adelante, por recuperar el sentido de la vida y lo más importante:recuperar la confianza en sí misma. Téngase en cuenta que se produce un cambio físico muy importante, no sólo la estirpación de una mama, sino que además se les cae el pelo, las cejas, malestar de estómago, lentitud en procesar las cosas, inmersa en su mundo interior y falta de interés por todo lo que le rodea.

Luego vendrá la radioterapia, otro tratamiento agresivo, aunque menos que el primero, y que ya va dando forma a ese pensamiento positivista. Una mujer que sale del cáncer de mama, que lo consigue derrotar se convierte en un ser distinto, diferente, más vitalista, menos divagador y preocupado por la realidad. El día a día se convierte en una lucha sin cuartel. Llegados a este estado, la "enferma" convierte sus pensamientos en algo positivo, en formarse un mundo más cómodo y en observar las cosas pequeñas que los "no enfermos" nunca nos damos cuenta.

Las mujeres con cáncer de mama salen valorando más la vida... esto, señoras y señores me lo ha enseñado mi hermana.

2 comentarios:

Yolanda dijo...

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Sonia Sánchez López dijo...

Lo más difícil para un enfermo de Cáncer y los que están con él es superar la incertidumbre y asumir que ese gran conocido y temido forma parte de su vida. Aceptar que tú tienes Cáncer y no resulta sencillo poner ese nombre a lo que te ocurre, sobre todo porque los enfermos de Cáncer casi nunca se encuentran "tan mal".

Querido Casimiro, de acuerdo con tus datos, es más fácil padecer Cáncer de Mama que ganar la lotería... Curiosa realidad. Pero lo más fascinante es que un enfermo de Cáncer nunca se siente desdichado, lucha y acepta las dos opciones que esta situación le ofrece: vencer o perder. De un Cáncer sale lo mejor de las personas, tras enfrentarse a lo peor; todo se relativiza y miras la vida con otros ojos. Con los ojos de quien descubre la belleza de la creación, de todo lo que es y lo que tiene; que sea mucho o poco es maravilloso.

Felicidades y gracias por tu escrito en este día, en el que como todos, procuro que sea especial. Y este goce, querido padrino, también me lo ha enseñado tu hermana.