27 sept. 2009

El puto fútbol

Es de agradecer algunas mañanas lecturas enriquecedoras como la de Manuel Vicent en El País, donde nos desgrana los ideales que pusieron en marcha el diario y que tan buenos resultados ha ido dando a lo largo de su trayectoria.

Soy asiduo lector de El País y como lo definió Aranguren el intelectual colectivo. La solvencia, credibilidad, espíritu libre, demócrata y el vanguardismo de las nuevas generaciones son suficiente bagaje para poder asegurar mi condición de lector.

Pero de un tiempo a ésta parte las cosas han cambiado y mucho. Primero fue la polémica de las fotos de la "casita" del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi; tiempo después fueron las imágenes de la prostitución en plenas calles de Barcelona; y ahora la rabieta por el puto fútbol.

Como dice Manuel Vicent: "Estremece pensar que el burdo enredo de la televisión de pago, la falta de cintura de este Gobierno para asimilar la crítica a su política errática y cuatro pícaros que sólo piensan en forrarse acabe con aquel sueño en una batalla con fuego amigo, en la que El PAÍS puede perder la identidad y los socialistas las elecciones, como un regalo a su común adversario".

Creerse que tienen asegurado el suelo de los incondicionales, está provocando que El País, ese diario liberal, se convierta en un patiburrillo de ideales, pensamientos, información y objetividad de dudosa calidad. Se pierde el sentido de la democracia y comienzan a primar los sesudos intereses económicos. Se oculta el horizonte y sólo se ve los primeros árboles del frondoso bosque que se presagia hay detrás. Creer que todo en esta vida es fútbol, y de pago, es caer muy bajo, y lo peor de todo es hacer el "trabajo sucio" al adversario común. Ahora las cosas se están viendo de otro modo, se divide al colectivo intelectual socialista que aún puede aportar cierta lucidez al embrollado y cambiante discurso de Zapatero. Y es que, en El País muchos deben cambiar de mentalidad y recuperar los principios de ese gran diario: el primero, Juan Luis Cebrián que parece haber alvidado que fue periodista antes que consejero delegado primado con un buen sueldo por defender posturas intransigentes.

19 sept. 2009

Crisis económica y gripe A: dos pandemias desinformadas

La humanidad se encuentra inmersa en dos pandemias: la crisis económica y la gripe A. Cada una , por sí sóla, ya crea un estado catatónico, y juntas "manipulan" la actividad y forma de actuar de las personas.

Surge, pues, la necesidad de una información clara y precisa para aplacar la indecisión, parálisis y credibilidad de lo que ocurre. La gente necesita información, pero no la encuentra como es debido. Todos los diarios se encargan de publicar una o dos páginas con noticias, sesudos informes, opiniones, entrevistas, y un largo etc. que dan lugar a un "ruido" informativo que enreda más que aclara.

Los medios de comunicación del siglo XXI están ahora, mejor que nunca, en disposición de ofrecer una información precisa sobre lo que significa para la sociedad la crisis económica y la gripe A, aparcando, por unos momento,s si el medio es de derechas o de izquierda, si es progubernamental, o antigubernamental.

COn la crisis económica se oye, lee, y escucha que va para largo, que hay brotes verdes, que tiene un final ya cercano, que aún queda por pasar lo peor, que no podremos sacar adelante al país... y el miedo en el cuerpo entra como una cuchilla de afeitar. No hablemos de la gripe A: se cerrarán colegios, la muerte es posible, hay vacuna, no hay vacuna es un antibiótico, el peor otoño está por llegar, la población tendrá que tomar medidas higiénicas...

Y, mientras, el ciudadano de a pie va viendo que el tiempo pasa, que las dos pandemias resurgen diariamente en los medios de comunicación y no se consigue un punto de encuentro. De poco vale que la ministra de Economía salga y exponga un mensaje de tranquilidad, al igual que la de Sanidad, cuyo discurso apenas tiene el sosiego necesario para que el ciudadano pueda ir tranquilo por la calle.

Dejemos aparcadas nuestras posiciones anti y pro gubernamentales... Veamos la crisis con ojos críticos y analistas... demos un mensaje de tranquilidad, de oportunidad y de que, sí, hay crisis, pero se puede superar porque estamos en una sociedad que ha avanzado y avanza diariamente por el bienestar de los ciudadanos.