30 ago. 2009

Las ruedas de prensa sin opción a preguntas

De un tiempo a esta parte se está produciendo un hecho curioso: los políticos-gestores de la Administración (desde el ámbito nacional hasta el local) se han apuntado al carro de hacer ruedas de prensa sin opción a preguntas. Se remiten a la nota de prensa, y en numerosas ocasiones a las declaraciones enlatadas en youtube para las televisiones, y archivos mp3 para las radios.

Es una práctica que va tomando adeptos, evitando así preguntas comprometidas, o situaciones que le pueden pillar sin conocimiento alguno. Esta acción amenaza el derecho básico a recibir una información veraz, completa y relevante. Por eso en Facebook se ha creado un grupo bajo el título de QUE LOS MEDIOS NO CUBRAN MÁS RUEDAS DE PRENSA SIN PREGUNTAS.

Parece que se hace necesario una muestra de reacción por parte de los periodistas y, como no, también de los directores de los medios de comunicación que deben exigir a los políticos dirigentes la opción básica de los periodistas: ampliar la información con preguntas, esas dudas que seguro le surgen al lector de cada medio.

No hay que tenerle miedo a las preguntas en una rueda de prensa. Sí se está en política hay que saber "torear" cualquier "morlaco" que suelte un periodista. No resulta ´difícil, sólo es una cuestión de seguridad en sí mismo. Los primeros políticos de la democracia se desenvolvían con una gran soltura ante el aluvión de preguntas que les lanzaban. Eran tiempos sin internet, facebook, youtube,flikr, y todas las redes sociales. Ahora se escudan en breves comentarios y en dirigir la pregunta al gabinete de prensa.

Los gabinetes de comunicación no pueden convertirse en cortafuegos que aíslen a los líderes políticos de la realidad, sino que deberían ser instrumentos para que el público tuviera la oportunidad de conocer sus opiniones. Los gabinetes están para aclarar las dudas que hayan podido surgir tras la rueda de prensa. Muchos periodistas, cuando se tienen que poner a escribir la noticia descubren que se les ha quedado en el tintero alguna spreguntas, o bien desconocen un dato que ha facilitado el político y que no lo han apuntado en su libreta. Los gabinetes están para eso: ayudar a los periodistas acompletar su información.