El escenario de incertidumbre económica tiene todas las trazas de un más que previsible ajuste de gasto público en políticas no prioritarias en la agenda del nuevo Gobierno. ¿Se verán afectadas algunas de las líneas de actuación anteriores? Es una cuestión que puede estar ya germinando en la Administración General del Estado (AGE), según se puede tomar como referente las directrices que marcó Zapatero en cuanto a lo que iba a ser el nuevo Gobierno.Tengamos presente que en el Ministerio de Administraciones Públicas (MAP), existen algunos temas que deben seguir su cauce legislativo y ejecutivo. Para ello debe tener en cuenta los dineros presupuestados por el ministerio de Economía para hacer frente a varias acciones de la AGE.
Por un lado tenemos el desarrollo de la Administración Electrónica cuya fecha prevista es el 2010. Su implantación servirá para avanzar hacia un nuevo paradigma basado en un Administración única, preactiva, transparente y accesible, según define Oscar Cortés, Vicepresidente del Club Dirección Pública ESADE en un artículo publicado en Expansión.
Por otro lado hay que estar pendientes al desarrollo del Estatuto Básico del Empleado Público en la Administración central, junto a una promesa electoral del PSOE que se basa en una ambiciosa reordenación de efectivos (¿?) donde, según Oscar Cortés quizá empecemos a ver jubilaciones anticipadas en ciertos colectivos muy concretos de empleados públicos.
Esperemos que el ministro/a del Ministerio de Administraciones Públicas (MAP) que nombre Zapatero para la legislatura se haga cargo de estas y otras cuestiones que modernicen la AGE. Hay un rumor que señala una línea continuista de lo acontecido hasta la fecha, y pocos avances presupuestarios que irán dirigidos a otros ministerios. El MAP puede quedarse en un simple adorno con poco impulso administrativo, o recibe la inyección económica necesaria para acercar la Administración al ciudadano, con el apoyo, claro está, de las nuevas tecnologías con Internet a la cabeza.





