25 nov. 2008

Modernizar la Administración Pública

La ley de Acceso Electronico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos tiene la promesa de que a partir de 2010 cualquier trámite deberá poder hacerse virtualmente, lo que garantizará un mayor protagonismo a los ciudadanos, que elegirán el cuándo y el donde ejecutar dicho procedimiento.

Pienso yo, si la Administración Pública está preparada para ese fin. Y lo digo desde el punto de vista laboral. ¿Está el trabajador de la Administración preparado para controlar o dominar las nuevas herramientas tecnológicas del siglo XXI?.

EL objetivo que se ha marcado el Gobierno es que los 2,5 millones de funcionarios puedan servir a los ciudadanos como si fueran clientes. Muchos expertos afirman que la realidad laboral de la Administración está más próxima a su pasado que a su futuro.

He aquí uno de los puntos claves para que las nuevas tecnologías se implanten. Según algunos estudios la Adminiestración es el ámbito laboral donde más personas padecen del síndrome del trabajador quemado, así como el acoso laboral o "mobbing".

En algún sitio he leido que el trabajador de la Administracion, debido a sus rígidas condiciones laborales, apenas hay espacio para que aflore el entusiasmo, la motivación y el sentimiento de pertenencia a un proyecto social que puedan superar las funciones mecánicas, es decir a ese férreo modus operandi del papel y la burocracia.

Y es que una cosa son los proyectos que enmarcan una Ley y otra la realidad. Cambiar la mentalidad de los trabajadores de la Administración, cuya media de edad ronda los 47 años, se hace una tarea difícil de conseguir. Existe un cierto grado de "pasotismo" en el quehacer diario de los funcionarios, que han aprendido una mecánica para trabajar y cualquier cambio en ese modelo de trabajo suele acarrear más de un quebradero de cabeza.

Intentar aplicar la Ley con estos mimbres se me hace una tarea ardua. Mi pesimismo viene dado por esa rigidez con la que se trbaja en la Administración: los horarios que se cumplen a rajatabla, la famosa frase de "he fichado a las 8 y me voy a las 3", cuando no a las 2, es esgrimida como el cumplimiento de su jornada laboral. El dejar el trabajo pendiente unos días. Tocar el ordenador sólo lo indespensable para cubrir el trabajo de la jornada marcada. Y otras serie de situaciones que generan una baja productividad y una elevada tasa de absentismo.

Decía una amigo mío que hace tiempo ya costó mucho la introducción de ordenadores en el ámbito de la Administración, arinconando la máquina de escribir y el papel de calco. Algunos funcionarios se mostraron reacios a tocar una sóla tecla del ordenador...y ahora todo está informatizado y algunos han comprobado las ganancias que obtienen del manejo de los PCs. Pero falta ahora sentirse parte de una actividad de contacto más directo con el ciiudadano de a pie.

Pienso yo que si los trabajadores de la Administración han conseguido hacerse con el manejo de los ordenadores, también podrán hacerlo con la web 2.0, o mejor dicho, un mayor contacto con la sociedad en general

9 nov. 2008

Obama señala el camino

En estos tiempos que corren, toda indicación de por dónde hay que salir es bienvenida. Las grandes empresas y, en particular, las administraciones públicas, tienen el reto ante sí de transmitir mensajes de serenidad, cautela y trabajo. Mandar a la sociedad el mensaje de que se está preocupado y ocupado para mitigar, en la medida de lo posible, la crisis que invaden los mercados internacionales.

Pero una cosa está, para mí, clara: transmitir, comunicar, difundir no puede hacerse desde los medios al uso tradicionales, léase: notas de prensa. Ahora marca las diferencias la web 2.0, los sms, la sindicación, el mundo de Internet en una sola y clara definición.

Barak Obama, el recién elegido presidente de los EE.UU., ha mostrado al mundo que no aprovecharse de las nuevas tecnologías es dejar a una gran parte de la sociedad a oscuras, esa que ahora tiene capacidad y recursos para inclinar los resultados electorales y, sobre todo, la movilización del tejido social de una nación, una comunidad, o un pueblo.

Pero no nos perdamos. Vamos al momento actual. La crisis está obligando a los gobiernos a tener que trabajar a afondo, con pactos y uniones en otros tiempos impensables. La sociedad reclama información constante y veraz.

Es en este punto donde la Comunicación Institucional tiene una dura tarea por delante que realizar. Los DirComs de la Administración deben volcar una parte de sus acciones hacia el mundo de la web 2.0, la participación de los ciudadanos que se conectan a la red.

Esto no significa que cada noticia pueda ser comentada arbitrariamente por los ciudadanos, sino que una de las fuentes de información, como señala Benito Castro en su blog “Comucor” :”La filosofía de la web 2.0 ( la internet participativa en la que operan los medios sociales o participativos ) varía considerablemente la manera en la que se produce el contacto permanente de la empresa como ente y la sociedad o el mercado como contexto al que se dirige”.

No será la web 2.0 la que solucione la crisis actual, pero a buen seguro es un punto de referencia para muchas personas e incluso para los medios de comunicación tradicionales que, sin quererlo se hacen eco de los recursos que Internet lanza a diario.