4 abr. 2008

Esas noticias que no salen publicadas.

Existe en los gabinetes de comunicación un trabajo desconocido y poco agradecido. La importancia de los gabinetes de prensa es mucha si atendemos a la idea de que noticia no publicada, noticia que no existe. Se valora con grandes alardes de felicitación cuando una noticia generada desde un gabinete de comunicación sale publicada en varios medios.

Sin embargo, existe otro trabajo mucho más importante y que no tiene repercusión alguna, ni felicitaciones. Es esa noticia que no sale publicada gracias a la labor del Gabinete de Prensa.

En el argot periodístico existe una frase recurrente: “El rumor es la antesala de la noticia”, y en base a este dicho muchos periodistas persiguen un rumor para darle la forma de noticia que debe, según ellos, tener.

Esta situación, hoy en día, se da con una gran facilidad. El mundo de Internet ha hecho que se publiquen los rumores antes que la noticia, sin confirmar ni experimentar en hacer las preguntas correspondientes a los “afectados” por ese rumor que circula.

Si el periodista, mejor dicho, el buen periodista, busca las fuentes de esos rumores y hace las preguntas oportunas para sacar conclusiones, es cuando entra en juego los gabinetes de prensa. Ellos serán quienes rectificaran o confirmaran el rumor que existe.

No quiero con este decir que los gabinetes de prensa “oculte” información, tal es la forma de pensar que tienen algunos periodistas. Un gabinete de prensa, y más si es de una institución pública, no “oculta” ningún tipo de información, sino que analiza, explica y clasifica la información de la que dispone. Hay veces que incluso el propio departamento de comunicación institucional no tiene referencia alguna a una noticia que saldrá en un momento determinado. Pero, he de decir, bajo mi experiencia, que suele ocurrir muy pocas veces.

La tarea que un periodista de un gabinete de prensa tiene que llevar a cabo en estas situaciones es convencer al periodista de un medio de comunicación del error en el que está sujeto “su” noticia. Convencerle y que al día siguiente, o ese mismo día la noticia no salga públicamente es un triunfo para el Gabinete de Comunicación. Pero es un éxito que no se va a ver recompensado, ni reconocido ni felicitado. Pasará sin más pena ni gloria que la relación que ambos periodistas han alcanzado.

De esta manera el periodista de un gabinete de comunicación se hace creíble al resto de la profesión. La mentira, como se suele decir popularmente, tiene las patas muy cortas, y tarde o temprano si el rumor era cierto puede granjear enemigos. Así pues, y resumiendo, un gabinete de prensa de saber informar y reaccionar con la sinceridad y habilidad suficientes para que las noticias sean creíbles.

6 comentarios:

Mariana Sarceda dijo...

Coincido plenamente con lo planteado en el artículo. Es tanto o más arduo lograr la publicación de una gacetilla de prensa como evitar la publicación de un artículo basado en rumores o falsas informaciones.

Arantxa dijo...

Cierto... y, si me lo permites, añadiré que una muy buena técnica del gabinete de comunicación es dar una rápida respuesta. Aunque en un primer momento le pille por sorpresa, el ser ágil y ofrecer una respuesta o la posibilidad de hablar con un portavoz es fundamental para el periodista, que en ocasiones se encuentra ante la paradoja de haber preguntado, no haber obtenido respuesta y tener que decidir si publicar o no algo que aún no es noticia aunque tenga toda la pinta de acabar siéndolo.

Mariana Sarceda dijo...

Coincido plenamente con Arantxa. Lo que ella dice es la respuesta básica de todo manual de gestión comunicacional de una crisis: hablar, dar la cara, recordar que lo que la empresa no dice o calla, lo llena el rumor.

Casimiro López dijo...

Me alegra el debate por que este tema de las noticias que no salen publicadas y el trabajo que representa para un gabinete de prensa evitarlo es de una gran importancia.

Marisol Arribas dijo...

La verdad es que en este tema no hay debate posible porque todos coincidimos. Por una parte, evitar que se publique una información falsa puede ser un trabajo duro y arduo ya que generalmente este tipo de información suele ser bien acogida por parte de los medios.

Pero hay una cuestión que no se ha tratado y es intentar dilatar en el tiempo la publicación de una información real porque no conviene, no es el momento o incluso puede hacer mucho daño, no sólo a la imagen de la empresa o institución, sino a todo un conjunto y a políticas. Este es lo verdaderamente difícil, intentar dar la información y convencer con argumentos de que se paralice dicha información. Los comunicadores no somos meros pasantes o verificadores de la información, somos estrategas y como tales debemos medir todas las variales. Por ello, debemos conocer toda la informacíón y sus circunstancias para poder valorarla.

Casimiro López dijo...

Es otra parcela más en el trabajo de quienes nos dedicamos a la comunicación o al periodismo en un gabinete de prensa. Doble trabajo: ser emisor y receptor de información; saber de antemano con qué información contamos; las ayudas que vamos a recibir; la confidencialidad y la confianza de los jefes en nuestro trabajo; frenar los ímpetus por salir a la "palestra" a dar una información...
Hay mucho trabjo oculto que merece, cuanto menos, el respeto y reconocimiento de la profesión.