31 ene. 2008

La comunicación institucional en periodo electoral

Es muy difícil separar la comunicación institucional del mensaje electoral. Existen varias interrogantes sobre esta “relación”: ¿Cuándo la presencia de un ministro en un acto institucional no tiene un motivo electoral? ¿Se ciñe el titular de una cartera ministerial al mensaje institucional? ¿Se puede decir que las agendas de los ministros y presidente de Gobierno se llenan con actos oficiales que se difuminan con un mensaje electoral?

Son preguntas cuya respuesta es bien clara: hay utilización de la actividad institucional como vía para lanzar una soflama electoral. Es de pura lógica. Aprovechar la capacidad de convocatoria de medios de comunicación para hacer llegar el discurso electoralista. Y que conste que este post no es una crítica al aprovechamiento del cargo, sino más bien una reflexión de una actividad que año tras años va mejorando, de tal modo que un mensaje electoral se confunde con la asepsia institucional.

En los periodos de elecciones las agendas de los medios de comunicación las marcan los ministros, vicepresidentes y presidente del Gobierno, mal que les pese a algunos. Juegan con esa ventaja de entrelazar lo puramente institucional con el mensaje del partido político al que representan.

Por el contrario, los partidos de la oposición se las tienen que ingeniar para modificar la agenda de los periodistas y por lo tanto convertir su presencia en un acto electoral, y sirva como ejemplo el “acto” de ir al mercado de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre con el número dos de la candidatura del PP, Manuel Pizarro.

Ruedas de prensa, corrillos, discursos, declaraciones y solicitud de entrevistas son aprovechadas por los altos cargos de la Administración para hacer llegar de forma subliminal su particular aportación electoral. Hoy en día el marketing ha evolucionado tanto que más de un ministro/a ha recibido unas someras lecciones de cómo hacer llegar un mensaje electoral sin salirse del encuadre de la institución a la que representa.

Asi pues, el formalismo del mensaje institucional se confunde muchas veces con el electoral. UN último ejemplo: el anuncio que hizo Zapatero de la famosa “paga” de 400 euros –mensaje puramente electoral-, ha pasado a ser institucional con unas declaraciones del ministro de Economía, Pedro Solbes, que ha anunciado que el Gobierno estudia la posibilidad de ampliar a los autónomos la paga de los 400 euros. La pregunta que surge es clara: ¿Por qué el Gobierno tiene que estudiar la posibilidad de una promesa electoral? ¿Acaso, también, tiene que estudiar las propuestas del resto de partidos políticos?. Que quede claro: el Gobierno no ha prometido dar la paga, ha sido el PSOE quien ha hecho esa oferta y para nada tiene que entrar el Gobierno en hacer análisis de viabilidad.

1 comentarios:

decepcionado dijo...

A mi me gustaría saber por que mienten en el BOE y dicen la frase típica "previa negociación con las centrales sindicales" y luego resulta que hay sindicatos que han tenido que ir a la Audiencia Nacional a denunciar que es FALSO y que se ha ido contra un derecho fundamental, eso señores en un partido de izquierdas, me parece de lo peor. No les volveré a votar, y como soy de izquierdas pues o voto a Llamazares, o NO VOTO, anda que .....