25 oct. 2007

La profesión de periodista

Leo en Periodistas-es.org que los “alumnos de la Universidad Camilo José Cela de Madrid advierten que los medios no contrastan sus informaciones”, en dicho informe se descubre que las principales cadenas de radio y televisión españolas usan menos de una fuente de información por pieza. De las fuentes analizadas, casi el 70% remiten a organismos oficiales, el 77,77% las fuentes han sido localizadas en actos declarativos o similares (ruedas de prensa, intervenciones públicas en las que no siempre es posible preguntar al orador.

Es llamativo este dato que aportan los alumnos universitarios, que, supongo, serán los que cursan Ciencias de la Información. A ellos me dirijo en este post para comentarles algunas cosas que conviene recordar.

Hace años, en el 2002, concretamente, el ilustre Juan Luis Cebrián se descolgó con una articulo titulado “El oficio de periodista”, conmemorando el 30 aniversario del famoso Watergate, fecha que sitúa como clave para la prensa en general que, a raíz de ese hecho que hizo dimitir a Richard Nixon como presidente de los Estados Unidos de América (USA), experimentó una transformación que no se sabe bien si ha sido para bien o para mal.

En dicho artículo se hace mención a Bill Kovach y Tom Rosenstiel, dos periodistas y expertos en comunicación, quienes trataron de averiguar cuáles serían los elementos del periodismo. Su experiencia la recogieron en un libro donde ponen de relieve que el periodismo de hoy, incluida las transformaciones que Internet propicia, sigue teniendo unos principios básicos que le identifican como profesión. A saber:

1.- la primera obligación del periodismo es la verdad.
2.- Su primera lealtad es hacia los ciudadanos
3.- Su esencia es la disciplina de la verificación.
4.- Sus profesionales deben ser independientes de los hechos y personas sobre las que informan. 5.- Debe servir como un vigilante independiente del poder
6.- Debe otorgar tribuna a las críticas públicas y al compromiso.
7.- ha de esforzarse en hacer de lo importante algo interesante y oportuno
8.- Debe seguir las noticias de forma a la vez exhaustiva y proporcionada.
9.- Sus profesionales deben tener derecho a ejercer lo que les dicta su conciencia.

Un “decálogo” que continúa siendo actual, y que, unido a ese estudio de los universitarios madrileños, pone la profesión de periodista actual en entredicho. ¿Se está haciendo, hoy en día, buen periodismo? ¿Qué grado de eficacia tiene la profesión de periodista? ¿Internet está abriendo nuevos modos de informar?

4 comentarios:

Fabián dijo...

Casimiro:

Has colocado un buen recordatorio sobre lo que es la profesión de periodista (y de paso, la de comunicador).

Internet no tiene nada que ver con el deterioro de la calidad en el ejercicio de la profesión. Se trata, en mi modesta opinión, de una mezcla de indolencia, negligencia y mala leche.

Ejemplos de indolencia los hay a patadas y se ponen de manifiesto en el hecho de que no se contrastan las informaciones. Esto también viene provocado, en parte, por el hecho de que se trabaja con pocos recursos y los periodistas tienen que ir corriendo de un lado a otro llenando páginas y minutos de informativos.

Para ejemplos de negligencia (mal uso de los datos, desconocimiento de cuestiones básicas) basta con que te des un paseo por malaprensa (http://malaprensa.com).

Para ejemplo de mala leche (noticias mal confeccionadas, que se sabe que están mal realizadas, pero que se publican para calentar el ambiente), te ofrezco el ejemplo de lo que publicó 20minutos ayer y que comenté en mi blog: http://fabiangradolph.blogspot.com/2007/10/traduccin-libre-y-provocacin-las-masas.html

Aún cuando ya sabían que se habían equivocado con la traducción de un artículo de The Times, siguieron insistiendo en considerar el artículo un insulto a Fernando Alonso (afirmando incluso que se ensañan con él, lo cual es una mentira como un piano de cola).

Ya te digo. No es culpa de la tecnología. Es culpa de cómo trabaja la gente.

Casimiro López dijo...

"Una mezcla de indolencia, negligencia y mala leche" nunca tres palabras podrían definir tan escuetamente lo que sucede en torno al periodismo actual...y de algunso comunicadores que se "venden" por un titular impune.

Sabela Bernárdez dijo...

Creo que aunque se sigue estudiando en periodismo eso de objetividad, contraste de fuentes.... se limita a una o dos asignaturas pero en el resto te recuerdan todo el reto que ahora somos un producto y que por lo tanto tenemos que ser rentables. No olvidemos que en las facultades se incita a ver Gran Hermano.
Luego está la precariedad, uno haciendo el trabajo que antes hacían tres y que lo supervisa, si que alguien lo supervisa, otro novato. Podía seguir pero me caliento. Os invito a leer el último manifiesto del foro de periodistas http://hl47.dinaserver.com/hosting/foroperiodistas.com/index.php?lang=es

Iván dijo...

Bien por las recomendaciones, pero la realidad es tozuda. En efecto, las noticias no sólo no se contrastan, sino que tampoco se verifican. Basta con que alguien diga algo para que sea noticia, aunque lo que se diga sea absolutamente falso y menoscabe la buena imagen de otro.