11 sept. 2007

Campaña de Tráfico: falla la comunicación o falta de concienciación

No puedo sustraerme a las escalofriantes cifras de muertos que se producen cada fin de semana en las carreteras españolas. Leer que “Al menos 32 personas han perdido la vida este fin de semana en las carreteras españolas, cinco víctimas más que en el fin de semana equivalente del año pasado, cuando entre el 8 y 10 de septiembre de 2006 fallecieron 27 personas”, no deja de ser un frío dato estadístico, pero que obliga a preguntar ¿qué sucede?.

Las campañas publicitarias de la Dirección General de Tráfico (DGT), unido al constante bombardeo informativo de los medios de comunicación sobre los preligros de la carretera, los medios de seguridad a emplear en el vehículo, las advertencias de más radares y guardia civil vigilando las carreteras españolas, los avisos sobre el exceso de velocidad, el carnet por puntos, las sanciones…no parecen que tengan los efectos positivos sobre la población conductora española.

¿Problema, pues, de concienciación?. Parece que aquí radica la clave. No hay una conciencia clara de cuáles son los peligros de la carretera. Se coge el coche con un exceso de confianza, convencidos que es a los demás a los que les ocurren las desgracias…

No falla la comunicación institucional. La Dirección General de Tráfico está haciendo todo lo posible por transmitir un mensaje de precaución, utilizando para ello los medios de comunicación tradicionales y nuevos que están a su alcance.

Ahora bien, de todos es conocido que los resultados de la transmisión de información es un producto intangible, que sólo tiene efectos si el receptor toma “conciencia” del mensaje. Es curioso comprobar con qué facilidad llega al ciudadano los “problemas” que tiene un partido político, o las meteduras de pata de un Gobierno, que asimilar el concepto de precaución en la carretera.

A veces me sonrojo de saber que se opina y se sacan conclusiones particulares sobre la actuación de los políticos en el debate del Estado de la Nación, y no se lleva a cabo esas mismas acciones en las cuestiones de la seguridad en la carretera.

3 comentarios:

Benito Castro dijo...

Parece como si fuera necesario más tiempo. Es decir, por poner un ejemplo, yo particularmente al menos, tenía la sensación de que el carnet por puntos iba a funcionar. Reduje mi velocidad media hasta circular dentro de los parámetros que marca aproxidamente el código de circulación. Desde entonces me adelanta el 90% de los coches a la hora de circular por autovías o autopistas.

Finalmente considero que 'esta (por usar un símil belicoso) es una guerra larga y que, a penas, se ha ganado una batalla con el carnet por puntos que sí parece haber reducido el número de víctimas, mortales o no. Por lo tanto, nada más queda que continuar con las medidas y con la acción de la comunicación. Digo yo que, al final, llegará la concienciación.

Casimiro López dijo...

Por supuesto, yo soy de la opinión que primero, en este caso, primero es la comunicación que obligará a una concienciación... Se supone que es la regla primaria que debe actuar para la reducción de los accidentes de tráfico.
¿Se necesitan, pues, campañas de publicidad mucho más agresivas, unas advertencias más sancionadoras, y unos mensajes más amenazadores?

ocortes dijo...

El problema es complejo. Estoy de acuerdo que la comunicación institucional no falla, pero esa es sólo una línea de acción. Las otras: estado de carreteras, sanciones, radares, ..... Y falta la de la concienciación a través más de la educación que de la comunicación. Solucionar este problema, como muchos otros de lo público, es a largo plazo porque exige cambios sociales profundos