24 abr. 2007

Tengo un monólogo para usted

No puedo dejar pasar la oportunidad sin dar mi opinión sobre el programa “Tengo una pregunta para usted”, un formato de televisión –copiado de Francia- donde 100 ciudadanos preguntan a un líder político –Mariano Rajoy- o a un presidente – Rodríguez Zapatero-.

Sobre la teoría está bien el programa: los ciudadanos, sin censuras ni filtros, deciden hacer la pregunta que más les interese, y en frente unos líderes políticos que deben saber responder con garantía, eficacia y claridad. Incluso el formato televisivo permite la “repregunta”.

Pues bien, lo visto con Zapatero y Rajoy no tiene nada que ver con esa teoría. Los ciudadanos iban por un lado –con sus preguntas-, y los políticos por otro –con sus respuestas-. Parecía el “camarote de los hermanos Marx” por ver quién ignoraba a más gente.

Zapatero, con un guión prediseñado, no se movió ni un ápice… cifras, cifras, cifras; y Rajoy, con otro guión programado también, se dedico a quitarse responsabilidades: él era perfecto, los errores venían de otro lado.

La sensación es que los equipos de Zapatero y Rajoy han querido ser tan metódicos en no meter la pata que han “encorsetado” a sus líderes, impidiéndoles ser ellos mismos. No se vio a un Zapatero suelto, libre, capaz de responder con claridad y sinceridad a las preguntas, incluso, ¿por qué no?, lanzar promesas. Que sea presidente del Gobierno no le impide reconocer que algunas cuestiones hay que desarrollarlas –ejemplo de la carrera de Psicología ¿entrará en el cuadro médico de la Sanidad española?-.


Ni qué decir tiene que Rajoy, como bien dice mi amigo Juan Varela, “es el perfecto irresponsable…El líder del PP no se considera responsable ante los ciudadanos. Ni siquiera para confesar un sueldo que depende de las arcas públicas (tanto el de diputado como el de partido). Tampoco para admitir las contradicciones de la fiera oposición de su partido al gobierno en temas de estado. Si se habla de corrupción urbanística, no sabe nada. Si del comportamiento de sus diputados en el Congreso, tampoco. De las alimentadas sospechas con interpelaciones parlamentarias y manifestaciones sobre la supuesta conspiración del 11-M, nada. ¿Los inmigrantes? Pero, señor Rajoy, ¿viajaban los emigrantes gallegos a América con contrato de trabajo?”.

Mejor no lo podía yo decir. El guión estaba escrito, y por lo tanto, igual que el formato televisivo “El Club de la Comedia”, los dos líderes políticos optaron por el monólogo, sin atender qué se le preguntaba.

1 comentarios:

Fabián dijo...

Buen comentario Casimiro.

A lo que añado que me parece muy triste que los temas de debate público en España tras cuatro horas de comparecencia del presidente y del líder de la oposición en TV sean:

a) El precio del café
b) El sueldo del líder de la oposición

Saludos.