26 feb. 2007

“El auge de la comunicación corporativa”, un interesante libro y además gratis

Mi colega Benito Castro ha “dado a luz” un precioso y singular libro bajo el título de “El auge de la Comunicación Corporativa”, donde se da un repaso rápido pero bien estructurado de lo que es la comunicación en organizaciones.

Benito Castro sabe muy bien de qué se habla cuando entra en el mundo de las corporaciones, su puesto de jefe de prensa de Radio Televisión de Andalucía (RTVA) y además es director de las Jornadas de Comunicación Corporativa en el Instituto El Monte, de la Caja de Ahorros de El Monte de Sevilla desde hace ocho cursos. Para añadido desde enero de 2006 publica el blog “Comucor” especializado en temas de Comunicación Corporativa.

Ahora ha puesto en marcha una iniciativa singular: ofrecer a quien esté interesado en los temas de comunicación un libro que puede descargarse gratuitamente en PDF. Como detalle de su altruismo “solicita” que quien quiera puede hacer una donación a Intermón Oxfam. Y para añadido tiene su particular página Web.

El libro no tiene desperdicio, porque se inicia con un debate singular, pero clave: qué nombre debemos poner a la actividad de la comunicación en organizaciones. Según Benito, la asociación DirCom dice que existen 50 formas diferentes. Para él sería comunicación Corporativa, y, si se me permite el inciso, para mí sería comunicación institucional.

Por supuesto tengo mis argumentos. Si nos basamos en las definiciones que el Diccionario de la R.A.E. señala, el enfoque sería el de “corporativa”, ya que una corporación es “Empresa, normalmente de grandes dimensiones, en especial si agrupa a otras menores”, mientras que “institucional” es un adjetivo “perteneciente o relativo a una institución o a instituciones políticas, religiosas, sociales, etc.”. Ahora, desde mi punto de vista, lo que mejor define a la comunicación de las administraciones públicas sería la “institucional”, ya que la corporativa hacer girar la mirada al mundo de las organizaciones privadas.

¿Y, tú, querido lector, qué opinas?

22 feb. 2007

Faci Peñate continúa como jefa de prensa del Ministerio de Justicia

Parece que el nuevo y "polémico" ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, no ha realizado muchos cambios en su departamento. A la fecha de hoy tres han sido los nuevos nombramientos: Julio Pérez Hernández será el nuevo Secretario de Estado de Justicia; Ángel Arozamena Laso, Director General de Relaciones con la Administración de Justicia y Ana María Ovejero Puente, Directora del Gabinete del Ministro de Justicia.

En esta línea de pocas variaciones, los cambios, en un principio, no han afectado al Gabinete de Comunicación que va a continuar en manos de la periodista Faci Peñate.


Faci Peñate Santana era redactora de la revista "Tiempo", antes de que el ministro Juan Fernández López Aguilar la pusiera al frente de la comunicación institucional del ministerio de Justicia.

21 feb. 2007

Elena Salgado y su ley antialcohol: ¿espejo o ventana?

¿Cuál es la línea que debía seguir la ministra de Sanidad con la ley contra las bebidas alcohólicas? Desde esta singular atalaya no soy el más indicado para establecer con rigurosidad científica esas líneas maestras. Lo que sí estoy preparado es para señalar algunos aspectos que la práctica diaria me ha permitido observar en el mundo de la comunicación institucional.

La comunicación de las administraciones públicas se aleja mucho veces del papel independiente de transmisión informativa. Para muchos políticos llegados a la Administración, la comunicación institucional se convierte en un “espejo” en el que sólo se refleja su ego personal-laboral-político. No consigue ver más allá, y toda su política de comunicación se basa en dar alabanzas a su gestión, y cualquier escollo se contempla como un “perjuicio” para su carrera y la del partido político.

Para otros políticos, la información institucional es la ventana abierta que les permite comunicarse con la sociedad. Pero no sólo es una cuestión de transmisión, también es de recepción. Contemplar desde esa ventana lo que sucede en la realidad, lo que se reclama y lo que es positivo para los ciudadanos, es la respuesta a su trabajo.

Cuando un intento de legislar choca con determinados intereses, esa política de comunicación se vuelve espejo. Se ve el reflejo de un rostro indeciso y con un perjuicio para el partido. Elena Salgado ha cerrado la ventana y enfrente tiene el espejo. Su ofensiva contra el tabaco, las hamburguesas extragrandes, la obesidad, le han hecho creer que podía llegar a todo, sin percatarse que esa ventana no estaba también orientada como creía.

¿Su proyecto de ley es bueno o malo? De cara al mundo sanitario y el público al que se dirige es buena, pero no se ha sabido moderar la capacidad prohibitiva que arrastra la ley, como hizo con la del tabaco. Lo más fácil siempre es “prohibir”, y Elena Salgado ha creído que ese era el camino indicado. Al final, da la impresión que no ha sido capaz de utilizar el arma de la negociación, un camino largo y complejo que, a la postre podría hacer daño a la imagen del partido…

18 feb. 2007

II Congreso Internacional de Blogs y periodismo en la red

El Departamento de Periodismo II (Estructura y Tecnologías de la información) de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, ha decidido organizar un segundo Congreso Internacional de Blogs y Periodismo en la Red, tras el éxito que alcanzó en su primera edición. Está previsto que el Congreso se celebre los días 25 y 26 de abril.

Se debatirán y reflexionarán sobre asuntos tan importantes y cruciales como, el estado actual del periodismo y su relación con la Red; la expansión del fenómenos blog, tanto en el entorno de los medios como en la propia sociedad; las tendencias del periodismo profesional y las nuevas tecnologías digitales; los nuevos géneros y las innovadoras codificaciones que se dan en Internet; la enseñanza del periodismo y comunicación ante las nuevas tecnologías digitales.

El congreso destina un papel relevante al mundo universitario y científico relacionado con las ciencias de la comunicación. Tal y como ocurrió el año pasado se da gran importante la incorporación de comunicaciones al congreso, cuyo objetivo es generar material científico sobre el entorno. Para ello se han constituido 20 grupos de trabajo, entre los que destaco el de Blogs Institucionales Públicos y Privados, grupo de trabajo que, modestamente, voy a coordinar.

Asi pues, deseo animar a todo aquel que esté interesado en el mundo del Blog que se apunte a este Congreso, y para quienes deseen comunicar algo relacionado con el mundo de la comunicación institucional pública y privada en el entorno blog, sería de gran ayuda para dar a conocer al mundo universitario qué se necesita y qué existe en el entorno de las instituciones públicas y privadas.

13 feb. 2007

¡Mira con quién baila!

Cuadro de BoteroTal que si participara en un programa de “prime time” televisivo, los dirigentes de la comunicación institucional pública se muestran cuál estrellas de interés informativo, barnizando su actividad con unos someros entrenamientos y una puesta en escena grandiosa y espectacular. El resultado es obtener la presencia mediática del cargo ministerial. Deber cumplido, aunque luego las “votaciones” del jurado no sean las justas para el esfuerzo realizado. ¡qué ingratos!, no saber el esfuerzo que conlleva bailar con la más...

Es una comparación algo descabellada, pero es que muchos DirComs de la Administración trabajan con esa ficticia mecánica. Cualquiera sirve para ser el jefe de prensa de un ministro, pues el mero hecho de la presencia de un miembro del Gobierno ya es una noticia buscada y perseguida. No hace falta mucho master para que “tu” ministro salga en los periódicos (ahí tienen usted un master en comunicación política e institucional por “sólo” 6.000 euros)

Además, ¿por qué se quejan algunos del exceso de trabajo?. Leo en el blog de mi colega Benito Castro que muchos periodistas afirman con rotundidad que trabajar en un Gabinete de Prensa es una especie de 'retiro dorado', una manera casi de prejubilación. La percepción que se tiene desde fuera es que los DirComs de la Administración viven en un estado de gracia, sin demasiados sobresaltos, ni disgustos que no puedan ser solucionados por la propia inercia administrativa o por el “escudo” que interpondrá el partido político del Gobierno.

La reflexión no deja lugar a la duda: un gabinete de prensa institucional puede convertirse en un “retiro dorado”. Vivir sosegadamente el tiempo que el titular de la cartera ministerial se mantenga. Nada de grandes esfuerzos, con estar capacitado para viajar de un lado a otro, coger el móvil con soltura, pasearse por los pasillos con unos papeles y estar pendiente (mejor dicho, informado, que para eso tiene a sus órdenes un equipo de profesionales) de las noticias más puntuales, es más que suficiente. ¿Qué tendrá el sillón de Jefe de Prensa institucional que quien se sienta en él no se levanta hasta que unos papeles en las urnas deciden cambiar las cosas?.

12 feb. 2007

Marín quiere un Parlamento más cercano al ciudadano

Manuel Marín, presidente del Congreso de los Diputados, está demostrando que las nuevas tecnologías son la pieza clave para acercar el Parlamento a los ciudadanos.

Según leo en “Interviú” que el Congreso renovará su web el próximo mes de junio. Cada grupo parlamentario dispondrá gratuitamente de su página y podrá colgar en ella los blogs de sus señorías en las lenguas que les sean más queridas y propicias, aunque, eso sí, dispondrán de un sistema de traducción simultánea.

Una demostración más del poder que están teniendo los blogs. Los políticos han visto el potencial que encierra el mundo del blog, la posibilidad de dar información y recibir contestación. Ahí tienen el blog de Pepe Blanco, el de Domingo Buesa, por nombrar sólo dos de los partidos mayoritarios, sin olvidar el del ministro Jordi Sevilla, único miembro del Gobierno que ha aceptado del reto del Blog.

La política se lanza a la comunicación institucional en directo, a plasmar su visión particular de los acontecimientos o pensamientos más cercanos. Pero tendrán que “aguantar” el chaparrón de comentarios, algunos de ellos fuera de tono.

Es aquí donde quiero lanzar una llamada de atención a quienes se esconden tras la famosa palabra “anónimo” para insultar, acusar y contestar sin que tenga referencia alguna con el post escrito. Esta actitud es contraria al espíritu del mundo blog. El fluir de la comunicación emisor-receptor, la posibilidad de ser parte activa de un pensamiento o información es algo impensable hace poco menos de cinco años. Ahora el Blog nos pone en bandeja entrar en la comunicación institucional, sentirse parte de la política y voz en un medio público.

9 feb. 2007

No tienes experiencia

Un comentario dejado en el post "Buscando 33.341 licenciados en periodismo" posiciona en mi cerebro una actividad de rebeldía y a la par de impotencia. El comentario plasma con rabiosa sinceridad el sentir de una inmensa mayoría de periodistas titulados “Yo soy una de esas personas que se licenciaron y que no "pueden" ejercer. Y yo me pregunto, ¿de qué sirve hacer prácticas? ; ¿de qué sirven hacer cursos, masteres... mientras trabajas de otras cosas para poder comprarte un piso?”…

Pero lo más dañino es cuando añade que “si no tienes contactos no sirves: "no tienes experiencia", argumento más que conocido por muchos de los que hemos dedicado unos años de nuestra vida estudiantil a obtener una carta de presentación del interés laboral por el que nos mueve el periodismo. ¡No tienes experiencia!... qué hipócrita expresión. Abanderar la libertad de expresión, el duro trabajo del periodista, los problemas del periodismo y luego soltar que hace falta experiencia.

Pregunto desde esta tribuna ¿alguien pide experiencia a un Jefe de prensa de la Administración Pública colocado por el ministro de turno?; ¿alguien ha reclamado experiencia periodística al actual Secretario de Estado de Comunicación?; ¿alguien, me puede decir, por qué en algunos puestos de responsabilidad en comunicación institucional están titulados en filosofía, derecho, historia, sociología… (con todo el respeto hacia estos titulados)?; ¿alguien está capacitado para pedir experiencia a ese funcionario de carrera (grupo A) que por una simple oposición (muy dura, según afirman) lleva los temas de publicaciones de un ministerio?...

Experiencia. Pero que hipocresía más grande. La Administración Pública, que debería ser el espejo en relaciones laborales de un país, resulta que es la primera en olvidarse de los derechos más básicos del ejercicio profesional. Una Administración que, basándose en el demagógico postulado de proporcionar un acceso público y transparente a la carrera administrativa, olvida que determinados puestos de trabajo deberán ser ejercidos por profesionales cualificados, y aquí sitúo en mayúsculas el titulado en comunicación, periodismo.

No me extraña que en el comentario del “anónimo” se abra una ventana para que podamos ver dónde están colocados la inmensa mayoría de los 33.341 licenciados en periodismo: “me juego lo que queráis a que en los centros de atención al cliente telefónico hay muchos, muchos licenciados, en PERIODISMO”

8 feb. 2007

Un fiscal para la cartera de Justicia:¿bueno o malo?

El anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de nombrar al ex fiscal jefe de Madrid, Mariano Fernández Bermejo, nuevo ministro de Justicia, en sustitución de Juan Fernando López Aguilar, ha causado un cruce de opiniones sobre la viabilidad de este nombramiento. ¿Es bueno o malo?.

Para el PP, en palabras del ex ministro de Justicia, José María Michavila, el nombramiento “hará mucho daño” al Gobierno, dado que pertenece a "lo más sectario y radical de la extrema izquierda judicial española". En las filas socialistas se defiende la independencia y experiencia de Fernández Bermejo.

Llamativa discrepancia. Ayer, en la entrevista televisiva de Jesús Quintero al juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, se pudieron oír expresiones como independencia, justicia, seguridad, reflexión, y, por encima de todo, el saber coordinar la letra de la normativa judicial y la realidad del país. Garzón dejó bien claro su compromiso en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, las irregularidades económicas… sin perder de vista la referencia de lo que sucede.

Escuchar, pues, en estos momentos críticas o elogios a que el ministerio de Justicia lo ocupe un fiscal, un hombre de la judicatura, resulta de una gran falta de responsabilidad política. Bien es verdad que una cosa es resolver situaciones en las salas de justicia y otras tener que lidiar en el ámbito político que representa un puesto ministerial. Por lo pronto, va a tener que mejorar su capacidad de comunicación, elemento básico para que su actividad llegue clara y precisa a la ciudadanía.

7 feb. 2007

La inmediatez informativa de la Casa Real y el "pequeño" detalle

De notable hay que calificar la rapidez con que la Casa Real ha confirmado el fallecimiento de Erika Ortiz Rocasolano, hermana menor de la princesa Dª Letizia. Una noticia de gran repercusión, que la Casa Real ha sabido transmitir con la inmediatez obligada.

No ha sido un comunicado oficial, sino una información rápida en la que, no sólo se destacaba el suceso sino que se pedía "respeto y prudencia". A los pocos minutos de esta confirmación los siguientes en dar la noticia han sido los medios digitales quienes se hicieron eco de la luctuosa noticia, ganando incluso a las agencias de prensa, tradicional fuente de gran inmediatez. La modernización de las comunicaciones tiene esa capacidad de velocidad que permite a los diarios tradicionales aprovecharse de esas tecnologías para dar avances, recoger información (biografia, repercusiones) y hasta la inclusión de videos como el traslado del féretro al Anatómico Forense, además del consabido despliegue de fotografias.

La Casa Real se ha puesto las pilas, sabe que hoy en día la información es transmite con una endiablada velocidad y si no se está atento daría paso a las conjeturas. Sólo queda un fleco suelto que es la interrogante general: ¿de qué ha fallecido la hermana menor de Dª Letizia?. No sólo hay que ser rápidos, también es necesario completar la información. Son ya muchas horas para que no se haya dado las causas del fallecimiento.

El laberinto jerárquico

En el entramado de la Administración Pública se sabe como poder entrar, lo difícil es saber desenvolverse dentro de ella. El otro día estuve hablando con unos compañeros sobre esta circunstancia, especialmente la vinculada al mundo de la comunicación institucional. La idea es elaborar un método de trabajo que nos permita saber cuántas son las personas que trabajan como periodistas para la administración.
Una de las conclusiones que sacamos fue el laberinto jerárquico que surge a la hora de intentar definir y concretar el puesto de máximo responsable de comunicación de cada Organismo de la Administración General del Estado.

Los cargos se dispersan en Director de Comunicación, asesor de comunicación, jefe de prensa, director general. Todos ellos ocupan puestos de confianza y, por lo tanto, sus perspectivas futuras se basan en la temporalidad de las convocatorias de elecciones o sustitución del ministro.
A partir de esta situación tan compleja, todos los “subniveles” que derivan del máximo responsable de comunicación se convierten en un nuevo laberinto en el que es difícil saber quién manda, sobre qué manda, y para qué manda. En el último escalón se sitúan los profesionales que trabajan como periodistas para la administración, cuyas relaciones contractuales se dividen en funcionarios y laborales. ¿Cómo contabilizar, pues, todo esto, si, encima, la Administración no tiene reconocida orgánicamente la categoría de periodista?

Intentar explicar con claridad este complejo sistema, (¿qué es un funcionario?, ¿qué es un laboral? ¿qué es un nivel, qué es la estructura orgánica?...) llevaría muchos folios y aún así quedarían flecos, dado que existe otro “laberinto” de Ordenanzas ministeriales, Reales Decretos, Leyes de la Función Pública que impiden encontrar una salida. Lo indefinible es que aún quedamos "quijotes" que creen posible contabilizar y elaborar un informe sobre la situación de la Comunicación Institucional en la Administración Central.

4 feb. 2007

Ni cinco ni seis, fueron muchos, según cifras oficiales

Dos son pocos, cuatro son bastantes, seis son muchos o multitud. A partir de aquí, calculadora en mano: en la manifestación del 3 de febrero en Madrid hubo mucha genete, según las cifras oficiales.

“Una gran multitud” es el ambicioso titular de El Mundo. “Miles de personas” para El País. Lo mejor, El Manifestódromo, con la objetividad que le caracteriza “Manifestación 3-F: recuento de asistentes”. Así, sin más calificativos.

Luego llegan las instituciones. Información objetiva, veraz y precisa. La Delegación del Gobierno calcula la manifestación en 181.200 personas. Por el bando de la Comunidad de Madrid, ¡¡ 1,5 millones de personas¡¡.

El Manifestódromo pone en marcha su contabilidad: “obtenemos un área de unos 38560 m2. Suponiendo una densidad en todo el área (aunque detrás de la Puerta de Alcalá fue menor) de entre 3 y 4 personas/m2, el número de asistentes oscilaría entre 115680 y 154140 personas”. Y claro no puede dejar pasar la ocasión para darnos un dato curioso “para que en el área seleccionada entrasen el millón y medio de participantes que da como cifra la Comunidad de Madrid, tendría que haber habido una densidad media de 39 personas/m2”.

Los políticos-gobernantes quieren que la sociedad les crea, que valoren su trabajo, que tengan confianza en las instituciones. Pero el ciudadano sigue desconfiando con toda la razón.

Politizar una manifestación desde las instituciones públicas es ya la gota que desborda el vaso. Politizar (DRAE): Dar orientación o contenido político a acciones, pensamientos, etc., que, corrientemente, no lo tienen.

1 feb. 2007

Buscando 33.341 licenciados en periodismo

El informe Anual de la Profesión Periodística 2006 editado por la APMadrid recoge un dato escalofriante: el número de licenciados, desde que en 1976 salieron de las universidades de Madrid, Barcelona y Navarra los primeros titulados en periodismo, es de 59.138, si tenemos en cuenta que en la actualidad ejercen esta profesión 25.797 personas, queda un resto (si las cuentas no me fallan) de 33.341 licenciados en periodismo que nadie sabe dónde están.

El Informe señala que “el mercado laboral se encuentra saturado”, y que “a pesar de ello, cada año continúan incorporándose al mercado de trabajo cerca de 3.000 licenciados”. Dice el anuario que en 2005 se produjo un leve crecimiento del empleo en los medio tradicionales y en los emergentes (Internet).

Puede ser un consuelo, pero la realidad es que nos falta por ubicar a 33.341 licenciados. Según este Anuario la estimación del empleo redaccional de los casi 26.000 periodistas en ejercicio se reparte en un 31% para prensa diaria, un 26,3% en medios audiovisuales, un 22,3% en comunicación institucional (gabinetes de prensa), un 13,4% en agencias y revistas, y el 7,1% se reparte en el nuevo periodismo y en los freelancer.

El Anuario destaca que ha aumentado considerablemente el peso de los empleados en gabinetes de prensa, situándose en tercera posición. Ahora bien, ¿son todos los que están o están todos los que son en gabinetes de prensa? Permítanme un pequeño ajuste: ¿alguien sabe si se ha contado en esta estadística con el periodismo institucional, el de los gabinetes de prensa de las administraciones públicas?

A mi modesto entender aquí está una parte importante de esos 33.341 licenciados en periodismo que nadie saben dónde están. La contabilidad que se ha ejercido en este Anuario es el de aquellos profesionales que están catalogados como periodistas, y la Administración, que yo sepa, no tiene establecida esa categoría. Así pues, ¿están incluidos los periodistas institucionales al servicio público, o siguen siendo una “especie” de profesional sin catalogación?

Es aquí la tarea pendiente en la que la Asociación Nacional de Periodistas de las Administraciones Públicas (ANPAP) se está ocupando: cuantificar cuántos periodistas están trabajando en los distintos departamentos de comunicación y publicaciones oficiales de las administraciones públicas. Puede ser sorprendente el número de profesionales que trabajan como periodistas, son utilizados como periodistas pero no figuran en ningún Anuario. Va siendo hora de poner las cosas en su sitio.