22 ene. 2007

¿Para quién se escriben las notas de prensa?

Los que trabajamos en gabinetes de prensa de las administraciones públicas sabemos, por experiencia, lo que significa una nota de prensa. Con el tiempo se va aprendiendo qué hay que poner y qué no.

El estimable “bloger” Benito Castro, deja en el aire la pregunta de ¿a quién debe convencer una nota de prensa al periodista, al mercado/sociedad o al jefe? A primera vista surge la duda razonable y a continuación la lógica responde que al público, sociedad, mercado…

Pero la realidad en la administración, y así se lo he transmitido a Benito, es que por regla general la nota de prensa se escribe para convencer el “ego” del jefe y del siguiente jefe. Ves tú a decirle a un “jefe” de la administración (incluido el DirCom) que la nota está escrita por un periodista para un periodista y hacia un público objetivo. Dile que se deje de "alabanzas" y tenga más presente la necesidad de la comunicación institucional y su profesionalización.

De los tres elementos a los que va dirigida la nota de prensa, el periodista que la recibe, el público objetivo, y el representante de la administración (jefe) que tiene que satisfacer su visión de lo dicho en la nota. Creo, desde un modesto entender, que esos tres elementos de convicción de la nota de prensa en la Administración Pública siempre prima el del jefe. La egolatría reina con toda su parafernalia en este mundo de la comunicación institucional, y de poco sirve repetir una y otra vez que las notas de prensa son para informar, no para mostrar al jefe lo que le gustaría que se publicara.

3 comentarios:

Ignacio Duelo dijo...

A lo que ya comenté en el blog de Benito quiero agregar que esta es otra razón por la cual el responsable de comunicación debe tener diálogo directo y permanente con el jefe. A veces hay que convencerlo de que hay cosas intraducibles para un periodista, y de que menos es más en el sentido de que dos o tres párrafos concretos y legibles no son editables.

Fabián dijo...

Cuando el comunicador no tiene la autoridad o consideración necesaria dentro de la organización (y por lo que comentas, parece que esa es la situación en la Administración Pública), la cosa se pone realmente muy complicada.

Se me ocurre un truco vil: esforzarse desde el punto de vista periodístico en el titular y la entradilla y dejar que el ego del jefe destile a partir del segundo párrafo. Como dijo Walther Mattau en primera plana: ¿quién lee el segundo párrafo?

Así el jefe puede quedar medianamente satisfecho y el periodista conformarse con escribir un breve.

Pero puede que no funcione :-)

Casimiro López dijo...

Buena idea Fabián, habrá que realizar una estrategia de ese tipo. Si lo dijo Walther Mattau no hay más quwe hablar