2 nov. 2006

Los catalanes ponen a trabajar a sus políticos

ciudadanos catalanas votandoLos ciudadanos de Cataluña han demostrado tras los resultados de las elecciones a la Generalitat que tienen la suficiente madurez política para no dejarse “engañar” con los cantos de sirena de los candidatos. Y para ello nada mejor que repartir el voto de tal manera que obligue a los políticos a tener que trabajar desde el primer día.

No voy a ser yo quien desde este blog haga un análisis político sobre los resultados que se han dado, pues opiniones hay para todos los gustos. Desde esta atalaya pública quisiera hacer referencia al aspecto institucional.

Tal y como han quedado los resultados, ningún partido político obtiene la mayoría suficiente para poder gobernar en solitario, y por lo tanto gestionar las instituciones de forma autónoma.

Los pactos a los que se lleguen deberán tener en cuenta una premisa fundamental: los ciudadanos catalanes quieren que se gestionen las instituciones públicas de forma eficaz, clara y con rentabilidad. La Administración Pública catalana no es un pastel que se reparte y que se devora con ansias de promoción particular. No es un reino otorgado para hacer y deshacer al libre albedrío.

Es muy probable que se llegue a un gobierno de coalición y ello dividirá la gestión pública entre distintos partidos políticos. Sin embargo esa diversidad no debe sobreponerse a la unidad de transmisión informativa al ciudadano. La Generalitat es el “órgano ejecutivo” que vela por la calidad social y económica de los catalanes.

Un mensaje coordinado entre las instituciones (esté quien esté políticamente) debe ser respetado y en este plano hago referencia a los gabinetes de comunicación institucionales de la Generalitat: nada de mensajes particulares con un interés partidista. Utilizar los gabinetes de comunicación aprovechando los profesionales que llevan ya años trabajando de forma independiente puede dar más garantías de eficacia y buen hacer, que el añadido de personal de confianza que apenas conozca la institución pública y lo que ciudadano quiere de ella.

Políticos: a trabajar por y para la cosa (causa) pública

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Difiero en las observaciones realizadas. La clase política catalana, esta viviendo su momento dorado, pero por desgracia no son ejemplo ni de virtudes, ni de forma, ni de responsabilidad. Basta recordar las dos tuneladoras que están sepultadas en el Carmele. ¿Demagogia?

Lo cierto es que hablando en un blog de Comunicación, lo realmente patético, la política lingüística que la Generalitat esta llevando a los ciudadanos catalanes, sería más apropiado decir sufridos ciudadanos catalanes, entre los que me incluyo. Soy pleno defensor de bilingüismo, o Trilingüísmo o el polilingüismo, menos del monolingüismo, y menos aún si este es solo catalán. No solo va a retroceder la cultura y el comercio, sino terminaran por ser el pueblo llano quien mas caro precio pague por esta estupidez chovinista, de cuatro incultos, y de sus secuaces. Díos, esto parece una republica bananera, me da vergüenza ajena... puff vamos de mal en peor y retomando este post, cada vez más retrógrados son los planes políticos, se desvían del pueblo, para alimentar las vanidades de una patria recién inventada. Simplemente Patético.

Casimiro López dijo...

Realmente tienes un punto de vista interesante y creo que complementa perfectamente el post publicado.
Sin embargo he de señalar que no voy a ser yo quien entre en valoraciones políticas (que a buen seguro, como indicas, las hay), pero hay que reconocer que la clase política no vive su mejor momento si el ciudadano no deposita el voto en las urnas eligiendo a sus candidatos.
El problema, si me permites, radica en el sistema electoral (ley d'Hont) que regula España desde el inicio de la transición. Te dejo un enlace a un artículo (en PDF) sobre modificar la ley d'Hont con un ejemplo de Lleida.
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