13 nov. 2006

La Administración no sabe cómo examinar a los periodistas institucionales

Vuelvo otra vez con el tema de los periodistas interinos de la Administración Central, en el cual dejé varias interrogantes sobre el “proceso” que las cabezas pensantes de la Administración (lo digo en plural porque ya sería el colmo de que se le hubiera ocurrido a un@ sol@) tuvieron para poder “consolidar” el puesto en el que llevan trabajando, como mínimo 15 años.

Ya es bastante absurdo que la Administración tenga en su nómina a periodistas con más de 15 años de forma interina y por otro lado esté lanzando a los cuatro vientos una campaña publicitaria del Acuerdo para la mejora del crecimiento y del empleo con el slogan “Fijo, ganamos todos”, acompañado de frases como “los contratos fijos son más rentables que los temporales”; “la contratación temporal tiene más costes para empresas y trabajadores”. Un verdadero desequilibrio entre lo que se dice a la sociedad que haga y lo que hace la administración pública por dentro.
No predicar con el ejemplo ya es bastante hipocresía, pero si para solucionarlo se emplea el demagógico sistema de igualdad de oportunidades con un examen para consolidar el empleo a quien lleva 15 años trabajando en el mismo puesto, el resultado es un acto irracional del que alguien tiene que dar cuentas.

Si esto no fuera poco, el añadido es que la Administración no sabe cómo examinar a los periodistas institucionales. No hay un examen único, sino varios y con distintos temarios según de qué ministerio u organismo público se pertenezca. El colectivo afectado no es muy numeroso (según mis referencias son unas 25 personas) pero es suficiente para demostrar a la sociedad que en las cuestiones de personal, la Administración va por un lado y los políticos gobernantes por otro.

Alguien desde el Ministerio de Administraciones Públicas, y creo no exagerar que ha sido el propio ministro, Jordi Sevilla, ha decidido modernizar, regularizar y estabilizar la Administración General del Estado (ahí está el famoso Estatuto del Empleado Público). Un reto político muy bonito pero que comete el grave error de dejarlo en manos de un “selecto” grupo de funcionarios con la categoría de cuerpo de gestión y que, como no tienen ni idea de qué es el periodismo institucional y las responsabilidades que conlleva, son los encargados de llevar a cabo esas consolidaciones de empleo.

Pero cuando se tiene que llegar al punto crítico de la justificación laboral, es decir, el examen, nadie tiene ni idea de cómo hay que hacerlo, ni tan siquiera los sindicatos mayoritarios de la Administración (CCOO, UGT y CSIF). Porque en la Administración no se reconoce la categoría de periodista y nunca se ha hecho un examen para acceder al puesto. De este “revoltijo” unos y otros se pasan la pelota, mientras el sufrido colectivo de damnificados tienen que “prepararse” para el examen sin un temario concreto y específico para el puesto de periodista que van a consolidar.

Alguien debería dar la cara y explicar esta absurda situación. Pero nadie lo hará, porque los políticos gobernantes dirán que ellos han cumplido con su promesa electoral de consolidar el empleo, los funcionarios (de nivel) ejecutantes dirán que cumplen órdenes y los sindicatos que es un tema que no saben cómo justificar. Pero una cosa han dejado bien clara: nadie en la Administración sabe cómo hay que examinar a los periodistas institucionales.

0 comentarios: