28 sept. 2006

Utilizar de forma partidista la Administración

Magnífica y sintetizada carta al director de El País que se publica hoy. Luis Fernando Crespo pone el dedo en la llaga al referenciar la subida salarial de los empleados públicos con la “otra” forma de mejorar las retribuciones.

Para Luis una de esas mejoras sería poder desarrollar una carrera profesional ligada al mejor desempeño del servicio público. Sin embargo hay un obstáculo: la temporalidad, la provisionalidad en el empleo y el clientelismo en las Administración española (al que ya hicimos referencia ayer en este blog).

Y todo ello provocado por un reglamento de provisión de puesto de trabajo, de un real decreto del año 1995. “Un texto legal complejo, que permite al Gobierno de turno, a través de las comisiones de servicio, los concursos específicos y la libre designación, apropiarse de la Administración y utilizarla partidariamente como una herramienta electoral rentable”, sentencia Luis Fernando en su carta.

Complemento esta acertada y precisa carta con el añadido de la falta de una oportunidad de carrera profesional que lleve a la Administración española a alcanzar la modernidad y eficacia que todos los políticos argumentan incesantemente.

Ayer escribía sobre la imposibilidad de llevar a cabo una comunicación interna en la Administración debido a esa temporalidad en los cargos. Los que trabajamos en gabinetes de prensa comprobamos de primera mano cómo la información se convierte, unas veces en coto privado y otras en lanzadera. Se observa la falta de potenciar las capacidades profesionales de los empleados públicos, quienes a poco que les den un margen de confianza, una retribución salarial justa y la infraestructura adecuada es seguro que se alcanzaría la tan “sobada” Administración pública de calidad.

2 comentarios:

Øttinger dijo...

El clientelismo no hace sino reproducir los viejos vicios d elos que siempre nos quejamos y que antes o después (por lo genereal) terminamos reproduciendo... Por más mecanismos e instrumetnos que se introduzcan no podemos pasar por alto que la decisión final puede depender de la subjetividad de una persona.

Casimiro López dijo...

Cierto es que la subjetividad matiza el resultado, pero también tenemos que tener claro que para aplicar la subjetividad hace falta un trabajo bien hecho...trabajo que deberá ser acompañado por unos instrumentos adecuados, un salario digno, y la tansmisión de ser trabajadores útiles para la sociedad.
Reproducir los viejos vicios, transmitir la pasividad y abonar la inutilidad del trabajo proporcionan un sistema anticuado y de fácil manipulación.