29 jun. 2006

Moraleda desconcierta a todos

Esta semana el Secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, ha protagonizado un desconcierto con la problemática laboral de RTVE. En unos cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial aseguro que la nueva oferta que ha transmitido la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a los sindicatos de RTVE es muy superior en términos económicos a cualquier otra realizada, por lo que será un hecho real el mes que viene.

Tras estas afirmaciones surgió el conflicto. Las palabras de Moraleda sorprendieron a todas las partes en negociación, que no habían recibido documento alguno y que no tienen fijada ni una próxima fecha para volver a reunirse. El lío ya estaba servido.

Para devolver las aguas a su cauce, la misma Secretaría De Estado de Comunicación matizó por la tarde que no existía una nueva oferta de la SEPI a los sindicatos sobre el plan de viabilidad de RTVE. Desde la Secretaría se explicó que lo que Moraleda quiso hacer en trealidad fue una comparación con las condiciones de la reestructuración de Izar.

Moraleda volvía a desconcertar a todos. Y es que en los últimos meses el secretario de Estado se está creando demasiadas enemistades, partiendo, como señala el Semanal Digital, de la propia Vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien se muestra bastante molesta por "las meteduras de pata" de Moraleda.

En esta información se señala además que el conflicto entre ambos se sitúia en el terreno de la política de administración de la información pública y las relaciones con los medios. En los ministerios, incluso, se critica la ausencia de una política informativa global, y más de un ministro ha reclamado a la vicepresidenta que traslade al presidente del Gobierno está situación.

De nuevo se comprueba que España necesita de una regulación sensata y sólida de la comunicación institucional. Los constantes fallos sólo provocan desconcierto en los ámbitos periodísticos, que al fin y al cabo son los transmisores finales de las acciones del Gobierno a la sociedad. Una ciudadanía mal informada no es lógica en un Estado democrático, donde la transparencia, seriedad y concreción comunicativa de las instituciones es básica.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Ademas de verdad, algunos sufrimos la falta de coordinacion de los Ministerios. Van a su bola y eso no puede ser.