16 jun. 2006

Gallardón-M-30, ¿autobombo o publicidad institucional?

No puedo dejar de comentar la noticia que publica hoy El País, en la que se afirma que "el Ayuntamiento de Madrid distribuye un millón de DVD para explicar las 20 obras que transformarán la M-30. El video no cita el coste, 4.600 millones de euros". Una circunstancia que recupera la sempiterna duda de si este tipo de notificaciones se hacen para darse autobombo o es el derecho a la información que tienen todos los ciudadanos.

Hace poco se hizo un post en este blog sobre la Ley de Publicidad y Comunicación Institucional, en la que ya se indicaba que ha sido una oportunidad perdida de dar más entidad y profesionalidad a la Ley. Ahora la oposición en el Ayuntamiento de Madrid se apoya en esta Ley para denunciar que la publicidad de Gallardón cumple una de las prohibiciones: las administraciones no podrán hacer campañas de publicidad que tengan como finalidad destacar los logros de gestión o los objetivos alcanzados por el Gobierno correspondiente.

Parece ser que esta publicidad buzoneada que va a enviar el Ayuntamiento es vender una gestión y hacerse autobombo. Los gestores municipales afirman que "esto no tiene nada que ver con la propaganda, sino con la información, que es un derecho de los ciudadanos y un debver de las adminisdtraciones. Nos hemos dado cuenta de que los madrileños no conocen el proyectio de la M-30 en conjunto, y reclaman información".

Ambos llevan razón, porque la delgada línea que separa lo puramente institucional de lo político estarás siempre presente en cada acto que se lleve a cabo. Ahora, de todo esto surgen preguntas tales como ¿por qué el Ayuntamiento no llevó a cabo esta publicidad al inicio de las obras de la M-30, y lo hace ahora a poco menos de un año de las elecciones municipales?; ¿si tanto empeño tiene el Ayuntamiento de Madrid de informar a los ciudadanos por qué se elige el formato DVD para comunicar... acaso todos los hogares madrileños cuentan con un DVD?; ¿se puede criticar el resultado de una de las obras de ingeniería más complejas y cara de cuantas se han realizado por una administración local en España? ¿el ciudadano madrileño que soporta estas obras, acaso no tiene el derecho a recibir una información clara y precisa de cómo va a quedar el ahora un mundo de grúas, desvíos, contaminación y ruido?.

Surgen más preguntas, pero lo importante es que de nuevo volvemos a comprobar que esa famosa ley sobre Publicidad y Comunicación Institucional queda demasiado inconcreta para que surjan protestas. Ahora los "ejecutores" de aprobar en el Congreso esa Ley podrían pensar en qué se ha fallado, si es posible regular mejor y de forma más profesional una norma que sigue dejando las cosas en la indecisión de si hay un afán de destacar los logros de una gestión o es el constitucional derecho a la información.

1 comentarios:

Øttinger dijo...

Decir que no se pone el coste de la obra tiene su gracia, los pobre sufridores de la M-3o ya leen los cartelitos habilitados con la simulación del resultado final en el que aparece el gasto de ejecución. La publicidad de los presupuestos públicos es obligatoria.
En cuanto a las noticias de autobombo es cosa habitual, o nadie se acuerda de la publicidad del Ministerio de Economía (Rato) sobre la rebaja del IRPF en plena campaña electoral?