17 feb. 2006

Así opinan los periodistas de la Administración (3ª y última)

Con esta entrega ponemos punto final a los comentarios/sugerencias que se han producido en la encuesta realizada por la ANPAP (gracias a todos):
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Los supuestos DirCom que están al frente de los G.P's/O.C,s) no tienen ni idea de lo que se traen entre manos. No tienen Plan de Comunicación cuando aterrizan ni hacen el menor caso de sus subordinados. Normalmente se convierten en turiferarios del ministro/a de turno y suelen estar rodeados de un staff de incompetentes (los famosos Consejeros Técnicos de Comunicación). De todos modos si tenemos en cuenta en manos de quién está la Comunicación del Gobierno, lo demás se os dará por añadidura. Lucecita!! : no creo ni por lo más remoto que se consiga un cierto grado de unidad entre los componenetes de ese totum revolutum que informan los distintos gabinetes, etcétera, de la Administración. Hay muchos cadáveres en los armarios y muchos inútiles usando de niveles 26/28 sin que se sepa muy bien el porqué. Esto es solo un apunte, claro...
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La creación de un Cuerpo de Periodistas Institucionales dentro de las Administraciones Públicas, como hay de otros cuerpos.
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Realizar protestas conjuntas y canalizarlas a la prensa
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Lo peor para los periodistas de la Administración es que no tenemos ninguna posibilidad de mejorar profesional y económicamente. Las barreras están marcadas y no hay manera de saltarlas.
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- Resulta contradictorio que la Administración fomente la estabilidad en el empleo en el sector privado y no se preocupe de lo que tiene en su propia casa: la temporalidad es un problema patente al que debería poner fin. No tiene sentido que profesionales que llevan más de cuatro años al servicio de la Administración sean temporales.
- Somos titulados superiores con unos ingresos netos medios de 1.200 euros y sin ningún tipo de complemento (los pocos que hay dependen de que el jefe de turno te los quiera conceder). La mayoría tenemos que completar nuestros ingresos con otras actividades, lo que nos lleva a bordear peligrosamente el riesgo de incompatibilidad.
- Además, no hay posibilidad alguna de desarrollar una carrera profesional.
- Por último, hay que valorar el trabajo de los periodistas al servicio de la Administración: no dependemos del gobierno de turno y nuestra capacitación es suficiente como para que quien venga no nos vea como una amenaza, sino como profesionales que desempeñan una labor seria y no sesgada. Se abusa de los asesores y del recurso a empresas externas para determinadas labores.
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Estamos en una situación de precariedad laboral muy injusta, en ocasiones tras varios años demostrando profesionalidad.
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Que los cargos políticos se dieran cuenta de que la comunicación institucional es diferente a la comunicación política y que tienen a gente perfectamente cualificada dentro de sus gabinetes de prensa para realizar esa función sin necesidad de contratar a otros profesionales, mejor dicho a los "amiguetes".
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Ingresé en la Administración Central en 1972, donde fui director de varios periódicos estatales y subdirector de los servicios centrales de Medios de Comunicación Social del Estado. Tras el cierre de estos fui arrinconado a un gabinete de prensa, pasando a trabajar a las órdenes de administrativos o personal contratado de la calle que ni saben ni nada tiene que ver con el periodismo, siendo hundido profesional, moral y económicamente. Como tantos otros compañeros... ¡Tenemos que unirnos para luchar contra esta injusta situación!
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El grado de temporalidad en el personal laboral de la Administración es escandaloso, a pesar de que el Gobierno ha repetido una y otra vez que una de sus prioridades en materia laboral es reducir este tipo de contratos. Además, la oferta formativa es limitada tanto en lo que se refiere a su contenido como por las horas a las que se imparte. Por último, los sueldos no sólo están muy por debajo de la media del sector privado, sino que además no reflejan las responsabilidades y las competencias que muchos puestos requieren.
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SUGERENCIAS:reducir la temporalidad. Hacer directamente fijos a los interinos que han accedido a sus puestos por oposición. Hay redactores que llevan ocho años trabajando como interinos, a pesar ocupar un puesto vacante y haber accedido a él mediante oposición. Crear consejos de redacción en los cuales todos los periodistas tengan participación y en los que se puedan aportar iniciativas o ideas para mejorar el funcionamiento de las redacciones. Replantear la pertenencia a un convenio que no atiende las peculiaridades de la profesión, tanto económicas como laborales (responsabilidades, horarios...) ya que está dirigido a personal administrativo. Equiparar económicamente las retribuciones de los periodistas de la Administración del Estado con los de otras administraciones o entes públicos como RTVE, ya que las diferencias salariales son abismales.
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Que la Administración RECONOZCA la Comunicación Institucional y a los profesionales que la ejercen. Que la Comunicación Institucional sea VISIBLE en los organigramas de los Departamentos, Organismos, Instituciones, etcétera. (Resulta paradójico que los profesionales que gestionamos la visibilidad de esas instituciones resultemos "invisibles" para las mismas.) Que se habiliten vías de acceso a la profesión REGLADAS Y ESPECÍFICAS con posibilidades reales de carrera y proyección profesional. (¿Cuánto tiempo se tardó, por ejemplo, en regular el trabajo de los informáticos, profesión, por cierto, bastante más reciente que la nuestra?) Que se tengan en cuenta, en todo caso, las condiciones especiales que caracterizan nuestra profesión: cláusula de conciencia, secreto profesional, derechos de autor, etcétera.
Con actuaciones de este tipo se acabaría con situaciones caprichosas y arbitrarias, de intrusismo, ninguneo, menosprecio, agravio comparativo y similares, y avanzaríamos en los ámbitos de la dignidad y del respeto que toda profesión merece.
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MUCHAS GRACIAS A TODOS POR VUESTRA COLABORACIÓN

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La solución más práctica, la más posible: la funcionarización. Hay que funcionar con los códigos de la Administración, no es lo que más nos gusta, pero las cosas son así. Otros colectivos han sido funcionarizados hace años ¿Por qué los periodistas no?

Casimiro López dijo...

Efectivamente, esa parece la salida natural, pero también es cierto que necesitamos un marco en el que integrarnos, y ese debe ser la comunicación institucional... El reconocimiento de esta actividad funcional administrativa necesitará estar cubierta por los profesionales mejor cualificados para esa tarea, que son, por lógica, los periodistas. Y de ese modo alcanzar el objetivo de reconocimiento de nuestra categoría profesional.