6 feb. 2006

Ahora Sanidad apuesta por la información

Leo en El País de este domingo que la ministra de Sanidad, Elena Salgado, para impulsar que los dueños de bares y restaurante se animen a hacer sus locales espacios sin humos, apuntó la posibilidad de insistir en la “información sobre los daños que produce el tabaquismo, y para remate señala que si al final de año un padre que quiera tomarse un refresco o cabe con su hijo no encuentra un local que prohíba fumar, “habrá que hacer una reflexión”.

Pero vamos a ver, ¿en qué quedamos?. Volvemos al problema de siempre: hacemos una ley, la aprobamos y, ya está, todo funciona... Y no es verdad, una cosa es la labor del legislador, del Gobierno que propone una ley que aprueba el parlamento y luego está la Administración que es la encargada de llevar esa ley a buen puerto. Y siempre se olvidan de este punto. Se hacen leyes con una facilidad apabullante, y luego todo se deja en manos de la inercia burocrática.

Ahora la ministra de Sanidad bien apostando por la información. En este blog ya dijimos que la publicidad institucional está bien, pero es “pan para hoy....”. La comunicación institucional sería ahora la encargada de hacer llegar el mensaje de la ley a los ciudadanos, pero con un lenguaje sencillo, con una línea de trabajo sólida, eficaz, que se centre en el problema real, y no en la prohibición por prohibir. Por que, no sé si se ha dado cuenta la ministra, el mensaje que circula por la sociedad es el de una ley represora, hasta para los no fumadores, y encima las empresas tabacaleras están ejerciendo una presión inaudita en el ámbito europeo (bajadas de precios considerable).

Así pues, ¿qué ha pasado con esta ley?. Es un claro ejemplo de lo que es una pésima y desastrosa política de comunicación. Se hizo la ley, se lanzó sobre la ciudadanía y ahora espera que todo vaya como la seda... No, señora Salgado, la comunicación institucional es el elemento necesario para que la sociedad perciba los “beneficios” de esta ley que, usted, tanto defiende.

4 comentarios:

Octavio Rojas dijo...

Yo creo que sí que hubo una política activa de comunicación o, por lo menos, sí hubo una discusión sobre la ley muy intensa en los medios de comunicación en la que participó el gabinete del ministerio de sanidad.

Para mí, el tema es que la comunicación tiene resultados a medio y largo plazo, por lo que se tendría que haber comenzado antes y mantener por varios meses una intensa campaña de comunicación sobre la ley y sus implicaciones.

Saludos.

Casimiro López dijo...

Discrepo de esa opinión, sí hubo intensa campaña en los medios de comunicación con la participación del ministerio de Sanidad, pero no un plan de comunicación claro y preciso de lo que la ley iba a "cambiar" el modus de vida del ciudadano.
Y es que siempre pasa lo mismo: se hace la ley y luego que la inercia burocrática comienze a parchear los agujeros que haya. ¿Porqué las tabacaleras se han lanzado en esta agresiva campaña de bajada de precios (una cosa que no ha sucedido ni en Italia ni en Irlanda que hicieron una ley similar)?¿Porqué la mayoría de los bares siguen poniendo el cartel "se puede fumar"?¿No es un bar un centro de trabajo? yo creo que se ha hecho una ley represora, sin dar el margen de flexibilidad que es necesario en una sociedad democrática y madura para comprender los daños sanitarios que genera el consumo de tabaco.

Octavio Rojas dijo...

Francamente creo que no se hizo una campaña con los aspectos que comentas, porque sus consecuencias fueron imprevisibles (o por lo menos no fueron pensadas por el ministerio).

Creo que ahora se tendría que lanzar esa campaña en los términos que tú indicas. Sería un tema muy interesante a tratar en la Asociación.

Suerte.

zapatero dijo...

A lo mejor lo hacen mejor los del grupo de Ansar... que neocañis que sois, malvados.