28 feb. 2006

Cada vez entiendo menos a la Administración

La Administración no deja de sorprenderme, y mira que ya llevó 16 años trabajando en ella. Pero, aunque uno crea haberlo visto todo, siempre quedará un añadido para aumentarme la dosis de malestar y cabreo.

No voy a dar nombres, más que nada porque la situación se puede dar en cualquier gabinete de prensa de la Administración Pública. La historia es que un “subjefe” de prensa que lleva un área determinada y que ha sido puesto en ese privilegiado estatus por una afinidad política, familiar o vaya usted a saber. El personaje se mueve al principio con cierta lentitud, “parasitando” en las espaldas de los periodistas que ya llevan muchos años haciendo esa labor, y, poco a poco, va cogiendo la confianza que le permite no estar tan agarrotado y “disfrutar” del privilegiado puesto que se le ha concedido (el trabajo, como bien supondréis, lo siguen haciendo los curritos de siempre).

Esta situación idílica, un determinado día se rompe, cosas de las enfermedades que dejan postrado en la cama a nuestro “subjefe” y claro está con la correspondiente baja laboral. Hasta aquí todo normal, somos humanos.

Su puesto, en cierta medida queda vacío por esta situación transitoria, pero puede ser bien llevado por los periodistas que están en el gabinete de prensa. Esa es la lógica que se hubiera tenido que aplicar, y aquí viene la sorpresa. Sin saber el alcance de la baja laboral del “subjefe”, el Gabinete de Prensa, o mejor dicho, el alto cargo para el que estaba trabajando, decide que no puede estar sin “jefe de prensa”, y opta por la solución más rocambolesca: traer a otra persona de fuera para sustituirle en ese periodo de baja.

Preguntas lógicas: ¿Esta persona cobrará un sueldo a parte del que tiene ya el primer subjefe?; ¿Existe desconfianza sobre la profesionalidad de los periodistas que están en el Gabinete de prensa?, ¿para los altos cargos vale más un acompañante-lleva-papeles que un profesional de la comunicación?. Yo, de verdad, cada vez entiendo menos.

Reflexiones sobre la dignificación de los periodistas de las Administraciones Públicas

Artículo de Enric Bastardes [Secretario General de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP)]

A pesar del largo período de libertades democráticas de las que disfrutamos en la España actual, es frecuente, si no permanente, la confusión entre sentido de Estado y utilización partidista de las diversas administraciones. Esta anormalidad, propia de una democracia inmadura, constituye el primer obstáculo para que los informadores adscritos en el ámbito de las Administraciones Públicas tengan reconocida su tarea con plenitud.

Los responsables de los distintos gobiernos, tanto a nivel de Estado, como autonómicos o locales, han considerado prioritaria la imagen, la propaganda y la difusión de noticias favorables a su gestión, a la obligación de favorecer con plenitud la transparencia informativa y el acceso de la ciudadanía a las fuentes oficiales. De esta tendencia se derivan tanto las forzadas condiciones en las que trabajan los periodistas institucionales, como la desconfianza que producen en los periodistas de los medios las informaciones “oficiales”, consideradas de antemano como interesadas o parciales.

Por otra parte, la tendencia de los equipos gubernamentales de desembarcar en los distintos ámbitos de la Administración correspondiente, después de cualquier resultado electoral favorable, con responsables de comunicación de nombramiento de confianza (es decir política y partidaria), crea en el seno de las administraciones dos categorías de profesionales dedicados a una única tarea y con objetivos con frecuencia de distinta naturaleza y resultados. La consecuencia es que se prima a los responsables políticos y se desconsidera o menosprecia el trabajo de numerosos periodistas inscritos para tales tareas en las distintas administraciones, relegados a funciones subsidiarias y observados con desconfianza por sus propios mandos políticos.

Ante esta situación, que mantiene a los periodistas de las Administraciones Públicas en un permanente desánimo y pesimismo, debemos plantear una serie de pasos que conduzcan a dignificar las tareas de este cada vez más numeroso colectivo y a la vez, convertir las fuentes oficiales como absolutamente fiables, completas y al servicio del derecho a la información de los ciudadanos, derecho, no olvidemos, proclamado como universal y fundamental en la misma Constitución.

En primer lugar es necesario el reconocimiento pleno de que han sido contratados para ejercer el periodismo con todas las garantías, derechos y obligaciones que afectan al conjunto de los profesionales de la información.
Por ello, en el proyecto de ley, actualmente a debate en las Cortes Generales, de Estatuto del Periodista Profesional (EPP), se establece una definición de periodista a partir de las tareas que realiza tanto en empresas como en “instituciones” o asociaciones. Esta inclusión no es inocente. Si de esta definición se derivan quienes son los titulares de derechos y obligaciones en la profesión periodística queda expedito el camino para el reconocimiento de los periodistas de las Administraciones Públicas y en consecuencia obtendrán su credencial de periodista profesional como cualquier otro periodista que trabaje en los medios convencionales de prensa, radio, televisión o Internet.

Este primer paso tiene consecuencias, porque permite distinguir entre periodistas de las Administraciones Públicas, reconocidos en plenitud como periodistas, y cargos públicos de confianza política que aún que puedan tener formación periodística no ejercen como tales si no como políticos y a los que debería negarse la acreditación de periodista profesional mientras sus tareas sean directamente políticas. También de este reconocimiento se derivan consecuencias laborales puesto que un periodista no puede ser contratado en condiciones salariales inferiores a las que la Administración Pública tenga establecidas para titulados superiores. No es que la acreditación exija o sea equivalente a la titulación, pero si han sido contratados como periodistas, difícilmente en las Administraciones Públicas entrarán por concurso público periodistas sin este requisito formativo, lo que permite la equiparación de hecho a categorías con estudios superiores.

La segunda consecuencia de la aprobación del EPP, en su actual redactado, seria que se dedica un amplio capítulo al acceso a las fuentes. Ello implica una modificación en profundidad que cuantas leyes administrativas ponen obstáculos a tal acceso con la única salvedad de aquellos documentos calificados expresamente de secretos oficiales y con una normativa adecuada para que tal calificación no pueda cometer excesos. Así también en los procedimientos judiciales y las vistas públicas de las distintas instancias de la administración de Justicia. El EPP, planteado como ley orgánica porque afecta a derechos fundamentales, explicita la adecuación de las demás leyes a estos nuevos requisitos en una serie de disposiciones adicionales que obliga al Gobierno a regular el procedimiento de las autoridades administrativas para la denegación del acceso a una información y modificar por ley en un plazo de tres meses la ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común para facilitar el acceso a los archivos y registros. También una disposición derogatoria anula cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo establecido en la ley del EPP.

Este es un capítulo ambicioso que ha de modificar comportamientos enquistados de las Administraciones y que configura la transparencia y la información como una obligación inexcusable. El papel de los periodistas de las Administraciones Públicas situados ante este nuevo reto debe ser fundamental. Se trata pues de responsabilizar a las Administraciones a proporcionar o facilitar la máxima transparencia y la máxima información a todo lo que por ser público no puede permanecer oculto.

En este contexto los profesionales periodistas de las Administraciones Públicas tienen que poder negociar su estatus particular, implicándose en el cambio, esforzándose en ser protagonistas de este y reivindicando las condiciones para poder hacerlo responsablemente.

No veo una mejor ocasión para plantear cuantas reivindicaciones no han sido históricamente atendidas para los periodistas de las Administraciones Públicas y no veo una mejor oportunidad para hacerse sentir y presentarse como garantes de esta información veraz y completa que reclama la sociedad y protege por ley el EPP.

Mis reflexiones al respecto no solo quieren contribuir a levantar el decaído ánimo de los compañeros de las Administraciones Públicas si no también a deshacer malentendidos o manipulaciones intencionadas sobre el alcance y sentido del EPP. Y como consecuencia quieren ser una llamada para ponerse a elaborar las condiciones y reivindicaciones de este colectivo en el contexto del nuevo marco legal. Es por consiguiente una llamada a la movilización y a no estar pasivamente esperando su desenlace, porque este dependerá de todos.

Como consecuencia de todo ello os invito a un amplio diálogo para establecer el pliego de reivindicaciones de los periodistas de las administraciones públicas para establecer una plataforma común que presentaríamos conjuntamente a las instancias oportunas para su negociación. Algunas de las últimas noticias que se han conocido en este ámbito dan confianza de que nos encontramos en un momento especialmente oportuno para dar la batalla que me ofrezco a hacer también nuestra, rompiendo así interna y públicamente la imagen de que los periodistas estamos incapacitados para ofrecer combates unitarios en los diversos sectores en los que intervenimos. Tampoco me conformo en la creencia fatalista de que estemos condenados a la manipulación o la sumisión. Todo depende de que nos dejemos y viene siendo hora de demostrar la voluntad de que no será ya mas.

25 feb. 2006

Nuevo DirCom en Fomento: Daniel Salado

El ministerio de Fomento ha nombrado a un nuevo director de Comunicación tras la salida de Antonio Torrejón que ha vuelto a su puesto en AENA.

El nuevo DirCom de Fomento se llama Daniel Salado y ocupaba hasta el cargo de jefe de prensa. Ahora, tras el ascenso a la dirección de Comunicación, su lugar lo ocupará el sevillano Ezequiel Javier Teodoro Fernández.

Según algunas informaciones Antonio Torrejón no se ha ido por su propia voluntad.

24 feb. 2006

La SEC asegura que el servicio de seguimiento de medios será un apoyo para los periodistas de la casa

Un portavoz de la Secretaria de Estado de Comunicación (SEC) ha corregido la interpretación que se hace en este blog sobre la "externalización" del servicio de seguimiento de medios. Asegura que el proceso de licitación de consultoria y asistencia técnica para el seguimiento de información en medios de comunicación y sistema de archivo está enfocado a ser un servicio "transversal" al que se viene realizando en la subdirección de seguimiento informativo.

Asi mismo, aseguran de forma rotunda que la contratación de este servicio se hace con el fin de facilitar el trabajo de los periodistas que están en la SEC, dado que es materialmente imposible hacer un seguimiento exhaustivo de todas las informaciones que se generan en los diferentes medios de comunicación.

Desde la SEC piden que no se vuelva a repetir este tipo de informaciones que sólo consiguen crear situaciones de confusión. Desde este blog pido excusas por haber realizado una interpretación de lo visto en la página web de Presidencia, y acepto, como responsable único y directo de lo que aquí se publica, las correpciones de una noticia que debí haber contrastado previamente.

23 feb. 2006

Presidencia oferta 383 mil euros para “externalizar” el servicio de seguimiento de medios

Bajo la denominación burocrática de “contratación de consultoría y asistencia técnica para el seguimiento de información en medios de comunicación y sistema de archivo”, el ministerio de la Presidencia ha iniciado el plazo para “externalizar” el servicio de seguimiento de medios que se venía haciendo en la Secretaría de Estado de Comunicación (SEC).

Con un presupuesto de 383 mil euros, se abre la convocatoria de ofertas que tengan como objetivo principal la consultoría y asistencia técnica integral para el seguimiento y archivo de la información de interés para la SEC publicada en prensa, y emitida en radio y televisión.

Los principios que han de regir son: Exahustividad (el mayor número de medios escritos y audiovisuales; Inmediatez (captura en tiempo real); Selección (que se ajuste a las necesidades de la SEC); Compatibilidad (formatos digitales compatibles); Accesibilidad (a través de Internet y multipuestos); Archivo (creación de base de datos para su posterior recuperación).

Bueno, si queréis más información: aquí os enlazará con el pliego de condiciones

Una vez más comprobamos la desconfianza que tienen los gobernantes con el colectivo de periodistas de la Administración, y sobre todo cómo valoran el trabajo y las posibilidades de alcanzar nuevos retos. En este caso la SEC, que es la matriz de la comunicación gubernamental, no utiliza a sus propios profesionales y esos 383 mil euros los dirige a impulsar esa “consultoría y asistencia técnica” para el seguimiento de medios. ¿Por qué externalizar un servicio que puede ser realizado por el personal de la casa? ¿qué problemas hay para que los profesionales de la casa puedan hacer lo mismo que las empresas ofertantes? ¿no hay confianza?.

En la SEC hay muchos trabajadores (ya veteranos la mayoría) que saben perfectamente el valor informativo que tiene un seguimiento continuado de los medios, de la necesidad de disponer de una base de datos sólida para encontrar la noticia que se busca, y de ser selectivos, capaces de separar la paja (ruido informativo) del grano (la noticia). A estos profesionales de la casa, si les ofreces el material adecuado, las condiciones de trabajo óptimas, y un salario justo por la labor que realizan, tengan por seguro que lo harán mejor que esa empresa, la cual sólo va a fijar su interés en obtener el mayor beneficio económico posible.

22 feb. 2006

Moncloa tiene previsto contratar a una empresa para el seguimiento de medios

El ministerio de la Presidencia, donde está incluida la secretaría de Estado de Comunicación, está en fase de contratación con una empresa privada (Acceso Group, Sofre o Vocento) del seguimiento de medios de comunicación (prensa, radio y televisión).

La noticia ha provocado un gran malestar en los trabajadores del complejo Moncloa, quienes ven en esta medida un nuevo “ataque” frontal contra su trabajo y sobre todo a la profesionalidad de un colectivo que lleva muchos años realizando esa tarea de seguimiento de medios (ahí está el famoso “panadero” con el que muchos ministros y altos cargos de la democracia se han desayunado a diario).

Es también un duro golpe contra la subdirección de Seguimiento Informativo, encargada hasta la fecha de llevar a cabo ese trabajo tan meritorio. De confirmarse la “externalización” del servicio a la empresa privada, surgen las preguntas: ¿qué se hará con los periodistas que hasta ahora llevaban este tipo de seguimiento?; ¿se busca vaciar de contenido profesional a los que trabajan en Presidencia para poder eliminar al colectivo de periodistas de la Administración?; ¿ocurrirá lo mismo en todos los ministerios?

De nuevo volvemos a ver cómo se desconfía del trabajo de unos profesionales muy cualificados para llevar a cabo la misma tarea que se encarga a una empresa privada, con un detalle que no debe pasar desapercibido: la empresa privada tendrá contratados-explotados a jóvenes aspirantes a periodismo, o simplemente a buenos mecanógrafos para entregar el seguimiento de informativos, y luego dirán que el Gobierno no fomenta los “contratos basura”.

>>> Seguiremos pendientes de esta noticia.

21 feb. 2006

En el Congreso se informará sobre la situación de los laborales titulados superiores y medios de la AGE

Otro paso más en el camino por alcanzar el reconocimiento de los periodistas en el ámbito de la Administración General del Estado (AGE).

Este miércoles, Francisco Velázquez, Secretario de Estado para las Administraciones Públicas, comparecerá en el Congreso de los Diputados para tratar la problemática laboral del colectivo de 6.500 titulados superiores y medios de la Administración General del Estado (AGE).

El asunto figura en el Punto 4º del orden del día de la Comisión de Administraciones Públicas y ha sido pedido, a propuesta de ATSUME, por todos los grupos políticos a excepción del PSOE. Como vereis siempre ocurre lo mismo, parece que reivindicar una solución laboral es un ataque al grupo político que este en el Gobierno. ¿es tan difícil entender que una pregunta parlamentaria puede ser apoyada por todos los grupos, sin excepción, o es que sólo se unen para habilitar leyes como la del tabaco? (extraños y difusos políticos tenemos).

En esa comparecencia, los Portavoces de los distintos grupos parlamentarios le preguntarán al Secretario de Estado sobre distintos aspectos de los agravios que viene sufriendo este colectivo, de alta cualificación, bajos salarios y pésimas condiciones laborales. En especial, se insistirá sobre la carrera profesional del colectivo, la remuneración de la dedicación y responsabilidad y de la equiparación salarial y funcionarial con el personal funcionario.

Los periodistas estamos en ese colectivo (tener en cuenta que ANPAP tiene firmado un acuerdo de colaboración con ATSUME para hacer mayor fuerza, y sus peticiones son las nuestras), y sólo de pensar que puede haber un giro en nuestra carrera profesional y un reconocimiento de nuestra labor me produce una enorme satisfacción.
Seguiremos informando.

20 feb. 2006

Al Gobierno se le abren varios frentes

Al Gobierno comienza a llegarle la voz de los “hijos” no reconocidos. La gran Administración española no puede ocultar por más tiempo sus antiguos desvaríos y va tener que hacer frente a las peticiones de reconocimiento legal que le están haciendo esos “hijos” que ya están hartos de vivir en el anonimato.

Hago esta disertación tan “prensa rosa” porque últimamente estoy recibiendo buenas noticias para el colectivo de periodistas que trabajan como laborales en la Administración Pública. Ya hemos hablado aquí de ATSUME (la asociación de titulados y grado medio laborales de la Administración), y hoy volvemos con ellos por el gran trabajo que están realizando. Su entrevista con el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Francisco Velázquez, ha sido de lo más fructífera, y encima está prevista para el miércoles la comparecencia de este cargo del Ministerio de Administraciones Públicas en el Congreso parainformar sobre las condiciones laborales del colectivo de titulados superiores y medios del personal laboral de la Administración General del Estado.

Si a esto unimos los pasos que ya ha dado también la ANPAP en el sector periodístico para que, de una vez por todas, se nos reconozca la categoría de periodistas en la Administración, que se habilite la Comunicación Institucional como una entidad organizativa de la Administración, parece que el Gobierno no le va a quedar más remedio que implicarse y abrir una vía para el reconocimiento social, laboral y económico de unos profesionales, los periodistas, que día a día trabajan para hacer llegar a la sociedad las gestiones, actividades y logros de la Administración General del Estado.

17 feb. 2006

Problemas en el gabinete de Comunicación del Ministerio del Interior

Según se recoge en PRNoticias, el ministro del Interior, José Antonio Alonso, se ha visto obligado a nombrar a un subdirector de Comunicación, en concreto el cargo será ocupado por Andrés Muñiz, que en la actualidad es el redactor jefe de Tribunales de Europa Press.

Parece ser que hay serios y graves problemas en la Oficina de Relaciones Informativas y Sociales (ORIS) del ministerio de Interior con el que es Director de Comunicación, Miguel Angel Muñoz, al que “se le considera un personaje muy sectario que no gusta delegar ni compartir sus decisiones con sus compañeros” (señala la información de PRNoticias).

Hasta mis oidos han llegado esos rumores del malestar que había en el seno de la ORIS de Interior, pero no creí que se llegara hasta el punto de tener que nombrar a un “segundo” (además es un cargo de nueva creación) para que “solucione los problemas internos y se convierta en un nexo entre el equipo y el director”.

Como volvemos a comprobar, la Comunicación Institucional en este país nuestro sigue por los insospechados caminos de “pongo-repongo” y no por el más lógico: hablar con Muñoz y pedirle algo más de compenetración con el equipo que le saca las castañas del fuego a nivel informativo. Pero, como siempre, eso parece que es más difícil que crear un nuevo cargo (el dinero del cargo parece que es lo de menos).

Así opinan los periodistas de la Administración (3ª y última)

Con esta entrega ponemos punto final a los comentarios/sugerencias que se han producido en la encuesta realizada por la ANPAP (gracias a todos):
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Los supuestos DirCom que están al frente de los G.P's/O.C,s) no tienen ni idea de lo que se traen entre manos. No tienen Plan de Comunicación cuando aterrizan ni hacen el menor caso de sus subordinados. Normalmente se convierten en turiferarios del ministro/a de turno y suelen estar rodeados de un staff de incompetentes (los famosos Consejeros Técnicos de Comunicación). De todos modos si tenemos en cuenta en manos de quién está la Comunicación del Gobierno, lo demás se os dará por añadidura. Lucecita!! : no creo ni por lo más remoto que se consiga un cierto grado de unidad entre los componenetes de ese totum revolutum que informan los distintos gabinetes, etcétera, de la Administración. Hay muchos cadáveres en los armarios y muchos inútiles usando de niveles 26/28 sin que se sepa muy bien el porqué. Esto es solo un apunte, claro...
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La creación de un Cuerpo de Periodistas Institucionales dentro de las Administraciones Públicas, como hay de otros cuerpos.
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Realizar protestas conjuntas y canalizarlas a la prensa
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Lo peor para los periodistas de la Administración es que no tenemos ninguna posibilidad de mejorar profesional y económicamente. Las barreras están marcadas y no hay manera de saltarlas.
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- Resulta contradictorio que la Administración fomente la estabilidad en el empleo en el sector privado y no se preocupe de lo que tiene en su propia casa: la temporalidad es un problema patente al que debería poner fin. No tiene sentido que profesionales que llevan más de cuatro años al servicio de la Administración sean temporales.
- Somos titulados superiores con unos ingresos netos medios de 1.200 euros y sin ningún tipo de complemento (los pocos que hay dependen de que el jefe de turno te los quiera conceder). La mayoría tenemos que completar nuestros ingresos con otras actividades, lo que nos lleva a bordear peligrosamente el riesgo de incompatibilidad.
- Además, no hay posibilidad alguna de desarrollar una carrera profesional.
- Por último, hay que valorar el trabajo de los periodistas al servicio de la Administración: no dependemos del gobierno de turno y nuestra capacitación es suficiente como para que quien venga no nos vea como una amenaza, sino como profesionales que desempeñan una labor seria y no sesgada. Se abusa de los asesores y del recurso a empresas externas para determinadas labores.
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Estamos en una situación de precariedad laboral muy injusta, en ocasiones tras varios años demostrando profesionalidad.
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Que los cargos políticos se dieran cuenta de que la comunicación institucional es diferente a la comunicación política y que tienen a gente perfectamente cualificada dentro de sus gabinetes de prensa para realizar esa función sin necesidad de contratar a otros profesionales, mejor dicho a los "amiguetes".
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Ingresé en la Administración Central en 1972, donde fui director de varios periódicos estatales y subdirector de los servicios centrales de Medios de Comunicación Social del Estado. Tras el cierre de estos fui arrinconado a un gabinete de prensa, pasando a trabajar a las órdenes de administrativos o personal contratado de la calle que ni saben ni nada tiene que ver con el periodismo, siendo hundido profesional, moral y económicamente. Como tantos otros compañeros... ¡Tenemos que unirnos para luchar contra esta injusta situación!
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El grado de temporalidad en el personal laboral de la Administración es escandaloso, a pesar de que el Gobierno ha repetido una y otra vez que una de sus prioridades en materia laboral es reducir este tipo de contratos. Además, la oferta formativa es limitada tanto en lo que se refiere a su contenido como por las horas a las que se imparte. Por último, los sueldos no sólo están muy por debajo de la media del sector privado, sino que además no reflejan las responsabilidades y las competencias que muchos puestos requieren.
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SUGERENCIAS:reducir la temporalidad. Hacer directamente fijos a los interinos que han accedido a sus puestos por oposición. Hay redactores que llevan ocho años trabajando como interinos, a pesar ocupar un puesto vacante y haber accedido a él mediante oposición. Crear consejos de redacción en los cuales todos los periodistas tengan participación y en los que se puedan aportar iniciativas o ideas para mejorar el funcionamiento de las redacciones. Replantear la pertenencia a un convenio que no atiende las peculiaridades de la profesión, tanto económicas como laborales (responsabilidades, horarios...) ya que está dirigido a personal administrativo. Equiparar económicamente las retribuciones de los periodistas de la Administración del Estado con los de otras administraciones o entes públicos como RTVE, ya que las diferencias salariales son abismales.
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Que la Administración RECONOZCA la Comunicación Institucional y a los profesionales que la ejercen. Que la Comunicación Institucional sea VISIBLE en los organigramas de los Departamentos, Organismos, Instituciones, etcétera. (Resulta paradójico que los profesionales que gestionamos la visibilidad de esas instituciones resultemos "invisibles" para las mismas.) Que se habiliten vías de acceso a la profesión REGLADAS Y ESPECÍFICAS con posibilidades reales de carrera y proyección profesional. (¿Cuánto tiempo se tardó, por ejemplo, en regular el trabajo de los informáticos, profesión, por cierto, bastante más reciente que la nuestra?) Que se tengan en cuenta, en todo caso, las condiciones especiales que caracterizan nuestra profesión: cláusula de conciencia, secreto profesional, derechos de autor, etcétera.
Con actuaciones de este tipo se acabaría con situaciones caprichosas y arbitrarias, de intrusismo, ninguneo, menosprecio, agravio comparativo y similares, y avanzaríamos en los ámbitos de la dignidad y del respeto que toda profesión merece.
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MUCHAS GRACIAS A TODOS POR VUESTRA COLABORACIÓN

16 feb. 2006

Urbaneja ofrece todo el apoyo necesario a los periodistas de la Administración

Fernando González Urbaneja con Clara Estrada, presidenta de la ANPAPEl presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APMadrid) y de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), Fernando González Urbaneja, ha ofrecido “el apoyo necesario” para alcanzar una mayor entidad de los periodistas que trabajan para la Administración Pública.

En la reunión que ha mantenido con la Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública (ANPAP), Urbaneja mostró un gran interés por la situación laboral de los profesionales de la comunicación que trabajan en la Administración, y , para ello, brindó la posibilidad de utilizar los locales de la APMadrid para las reuniones de la ANPAP, el hacerse cargo de la gestión administrativa de la Asociación, la invitación a servirse de las publicaciones que tiene la APMadrid (Cuadernos de Periodistas, revista FAPE) para hacer llegar la situación y soluciones de los periodistas de la Administración, así como el soporte telemático (Internet) para una mayor difusión de la ANPAP.

El presidente de la APMadrid también quiso dejar claro la necesidad de que la ANPAP se convierta en una organización fuerte, con los apoyos necesarios y una identidad clara que permita situarse en una posición de solvencia y eficacia ante las Administraciones Públicas, políticas y sindicales.

En este sentido, Urbaneja planteó la posibilidad para que el próximo 1 de abril, en la asamblea que la FAPE organizará en Burgos (previsto modificar los estatutos, y dar entrada a nuevas asociaciones), la ANPAP pueda “disponer de un espacio” para su inclusión en los mencionados estatutos, así como la intervención en dicha asamblea.

Y en esta línea de ofrecimiento, sugirió a la ANPAP la entrega de un pequeño resumen de las necesidades del colectivo de periodistas de la Administración para entregárselo a la Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

Una entrevista muy fructífera para el colectivo que representa la ANPAP, y que permite abrir el campo de una reorganización de la Asociación para alcanzar una identidad y solidez necesarias para poder alcanzar los objetivos de reconocimiento profesional y laboral de los periodistas que trabajan para las administraciones públicas.

Así opinan los periodistas de la Administración (2ª parte)

Continuamos publicando los comentarios/sugerencias que ed han producido en la encuesta realizada por ANPAP.
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Que hubiera una posibilidad de ascenso automática como los funcionarios.
Que se recnozca a los periodistas fijo en gabinete como funcionarios. Que la Asociaciones de la Prensa luchen en ese sentido ante Administraciones Publicas. Que no haya subjefes o subdirectores de prensa, autenticos tapones, o doctrinarios desconfiados de los periodistas fijos y que absorben todo el trabaj hasta ningunear a los preexistentes
Que no rebajen nuestro trabajo al de meros secretarias de ver teletipos, que en los periodicos lo hacian auxiliares o a llamar por teléfono para convocatorias o pasar llamadas a los jefes y subjefes.
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Actualmente cuando se necesita personal en un Gabinete de Prensa no se saca la plaza a concurso o se ofrece al personal que está dentro, y que es de otra categoría profesional, sino que se contrata personal por amistad y se le retribuye mucho mejor que a los periodistas que llevan años haciendo ese trabajo. Me parece una injusticia social.
Deberíamos denunciar esta situación en los medios de comunicación, aunque soy consciente que ello implica riesgos elevados.
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Organizarnos todos mejor y exigir a la Administración las mejoras profesionales y salariales que deseamos
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Debería existir la figura del Gabinete de Comunicación en los organigramas de los ministerios, en la que únicamente el máximo responsable fuera una persona de confianza del ministro entrante. En la actualidad priman los intereses políticos y esto afecta al rendimiento de los trabajadores, dado que con cada cambio ministerial hay un constante ir y venir de personas afines. Somos personal fijo de la Administración y como profesionales nuestra obligación es trabajar, con independencia del Gobierno que en cada momento esté al frente del país. Los Gabinetes de Prensa están muy politizados y cada cuatro años se rigen por criterios que no favorecen su funcionamiento. El hecho de que las personas que se incoporan (todos ellos eventuales) saben que su permanencia acaba a los cuatro años significa que no participan ni se interesan en resolver problemas que no les afectan.
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Dudo mucho que esto pueda servir para algo. Sin embargo, parece que merece la pena intentarlo
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Demasiado tarde compañero; el Convenio Único, cajón de-sastre, es una inmensa cárcel para los titulados, de la que nunca podremos salir. Los funcionarios de alto rango, por un lado, y los altos cargos políticos, nombrados a dedo en cada legislatura, nos tienen atrapados. Los periodistas en la Adminsitración, somos, por desgracia, personal auxiliar.
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Después de mis respuestas, ¿qué queréis que os diga? La cosa está fatal y parece que solo puede ir a peor. Saludos
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Hay muy poca comunicación entre nosotros, a mí ya se me había olvidado que existía la asociación. Creo que se debería aumentar la motivación de la gente, porque me da la impresión de que hemos tirado la toalla.
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15 feb. 2006

Así opinan los periodistas de la Administración

Una vez que ya hemos publicado los resultados de la encuesta, me parece oportuno dejaros también los comentarios que se fueron dejando en la mencionada encuesta. A partir de hoy vamos a ir colocando algunas sugerencias/comentarios (sin publicar el nombre) de nuestros compañeros de profesión:
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Me parece una encuesta seria, pero habría que ser más riguroso en los análisis. Desde luego, la insatisfacción de los periodistas en la Administración es alarmantes, y estamos a un paso de la desaparición y la privaticación de la información institucional. La Encuensta debería servir como muestra de unidad y descripción de una situación insoportable del colectivo de Comunicadores en la Administración General del Estado.El ressultado de la Encuesta hay que mandarlo a los Sindicatos, Medios de Comunicación, incluso al Defensor del Pueblo.
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Los que, como es mi caso, procedemos de la antigua prensa del Movimiento o el diario "Pueblo", padecemos una situación de arrinconamiento que solamente acabará el día de la jubilación. ¿Porqué no pedir a la Administración la jubilación anticipada, ya que es obvio no cuenta con nosotros para nada?
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Es necesaria la unión de todos los periodistas de la Administración y dar a conocer a través de todos los medios a nuestro alcance la situación precaria e injusta en la que nos encontramos
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Que se crease un cuerpo especial dentro de la Administración.
Que los periodistas pudieran acceder a los puestos de consejerías de información de las Embajadas.
Que se intentara promocionar a la gente dentro de los Gabinetes para ocupar cargos de responsabilidad media y que no sean siempre estos puestos dados a personas que acceden a los mismos por intereses partidistas o de amistad, sin tener en ocasiones, experiencia previa.
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Los periodistas que ejercemos nuestra labor profesional en la Administración estamos llamados a desaparecer y nuestras plazas acabarán amortizadas. A los partidos que gobiernan no les interesa periodistas institucionales a menos que sea para recortar diarios o recoger llamadas telefónicas. La confianza y el reconocimiento lo depositan en "sus" periodistas. Es más, somos un estorbo. Esto no hay quien lo mejore.
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llevo más de 17 años esperando que mejore nuestra situación y ahora ya no tengo esperanza de nada.
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SEGUIREMOS MAÑANA

14 feb. 2006

El 91% de los periodistas de la Administración considera que no se reconoce su profesionalidad

La encuesta que ha realizado la Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública (ANPAP) refleja un alto grado de insatisfacción laboral y personal de los periodistas que trabajan en la Administración Pública, la sensación de que no se reconoce su labor profesional por parte de los gobiernos y la consideración de realizar un trabajo monótono y aburrido. Este nivel de desmotivación queda patente en el tiempo que estima el periodista que pueda haber una solución laboral, donde las opiniones se desplazan entre quienes piensan que su situación tiene arreglo sólo “a largo plazo” y los que tienen claro que “no hay solución”.

Un 69% de los periodistas de la Administración sitúan su nivel de satisfacción personal en el puesto de trabajo como bajo o nulo, frente al tan sólo 27% que lo coloca en un modesto plano medio. Los porcentajes quedan más distribuidos en el plano profesional, donde el 39% se da tanto en el nivel bajo como en el nulo, un 14% se instala en un plano medio, y el 7% restante confiesa estar a un nivel alto.

La consideración de estar realizando un trabajo aburrido y monótono es confirmado por el 60% de los periodistas, frente al 35% que no lo aprecian así.

En cuanto a la percepción de la valoración profesional, el 91% afirma que no se valora su profesionalidad, y que la Administración no reconoce adecuadamente su categoría es confirmada por un 86% de los encuestados. También es abrumadora la mayoría, un 88%, que afirma que el DirCom de su gabinete no se preocupa por su situación laboral y profesional.

Sobre las posibilidades de ascenso que los periodistas tienen en la Administración, casi el 70% asegura que no hay ninguna, mientras que un 21% considera que esos ascensos se realizan por amistad y/o simpatía política.

Los periodistas de la Administración manifiestan su pesimismo en cuanto al tiempo estimado para alcanzar una solución a su situación laboral, donde el 35% sitúa los resultados a un largo plazo, frente al 26% que asegura que no hay solución y un 21% que se sitúa en el plano “no sabe/no contesta”.

Por último, el sondeo deja claro que los periodistas de la Administración consideran en un 91% que debería haber unidad o algún grado de comunicación entre ellos, y un contundente 93% califica que hay grandes diferencias retributivas entre el colectivo de periodistas y los otros titulados (funcionarios) similares de la Administración General del Estado (AGE).
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:: Ver datos estadísticos (PDF)
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Buena acogida por las primeras gestiones de la ANPAP

Ayer no pude escribir nada en este blog debido a los numerosos correos que recibí dando la enhorabuena por las gestiones que se han llevado a cabo en estos días por parte de la Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública (por cierto, ya hay compañeros que me han pedido que cambiemos ese singular por Administraciones Públicas, ya que así hacemos referencia a todas las administraciones –central, autonómica y local-).

Agradecer todas esas muestras de ánimo es el principal objetivo de este artículo, y sobre todo destacar que mañana nos entrevistamos con el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APMadrid), Fernando González Urbaneja, al que también le haremos llegar el malestar, la desmotivación y la falta de una cobertura legal de los periodistas que trabajan en la Administración.

Hay que seguir trabajando y conseguir el mayor número de apoyos posibles. Aún nos queda reforzar nuestra posición en el sector académico, en el político y en el sindical (CCOO, UGT), y en especial los periodistas de los medios de comunicación tradicionales (radio, prensa, televisión), ya que los medios digitales sí se han hecho eco de nuestras peticiones (veáse Periodistas Digital, el Semanal Digital, DiarioDirecto o en el blog DirCom).

Por eso, si estás metido en este “mundillo” del periodismo de la Administración (el de la comunicación Institucional) haz algo que sabes muy bien hacer: informar a todos cuantos tengas a tu alcance sobre la situación que atravesamos. Comunicar, es tu mejor herramienta, utilízala en tu beneficio.

11 feb. 2006

La FeSP a favor del reconocimiento profesional de los periodistas de la Administración

Reunión en el Ateneo de Madrid de la junta directiva de la FeSPEl secretario general de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), Enric Bastardes, aseguró, en una reunión informal con miembros de la Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública (ANPAP), que están a favor del reconocimiento profesional de los periodistas que trabajan para la Administración Pública.

En este sentido, Bastardes quiso hacer hincapié en que el nuevo Estatuto del Periodista, que se tramita actualmente en el Congreso de los Diputados, tiene en cuenta a los profesionales que trabajan en los gabinetes de prensa de la Administración, destacando la definición global que se hace en dicho estatuto del periodista: “Se considera como tal a todo aquel que tiene por ocupación principal y remunerada la obtención, elaboración, tratamiento y difusión por cualquier medio de información de actualidad, en formato literario, gráfico, audiovisual o multimedia, con independencia del tipo de relación contractual que pueda mantener con una o varias empresa, instituciones o asociaciones”.

Considera el secretario general de la FeSP que, de llegar a aprobarse el estatuto del periodista tal y como está ahora, va a obligar, por ser una ley orgánica, a modificaciones en las leyes de procedimiento administrativo y es aquí donde pide a los periodistas de la Administración que tengan ya preparado un marco de relaciones laborales con la Administración, donde se establezca las obligaciones y derechos de los periodistas que trabajan para la Administración Pública. Y es que el tema del “acceso de los periodistas a los archivos y registros públicos, salvo los declarados secretos específicamente”, cambiará notablemente la ley de Procedimiento Administrativo Común, y será un territorio en el que los periodistas de la Administración tendrán que moverse.

Bastardes cree que el Estatuto del Periodista es bueno para todos, incluso para poder romper ese debate “singular” entre los periodistas que trabajan en los medios de comunicación (prensa, radio, televisión) y los que realizan su trabajo en los gabinetes de prensa institucionales, donde los primeros desconfían de los segundos y no les reconocen su función de periodista. El Estatuto será el núcleo por el que se llegue a la profesionalización y dignificación de los periodistas.

Una Comunicación Institucional bien estructurada, con su reglamento funcional, con un marco de relación de puestos de trabajo y el reconocimiento profesional por parte de la Administración, son los puntos estratégicos para que los periodistas de la Administración puedan estar en igualdad de condiciones al resto de sus compañeros.

10 feb. 2006

Moraleda estudiará las peticiones de los periodistas de la Administración

Fernando Moraleda con la presidenta y secretario de la ANPAPLa reunión que la Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública (ANPAP) ha mantenido, en la mañana del viernes en Moncloa, con el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, ha sido calificada de muy positiva al confirmar Moraleda que estudiará las peticiones de los periodistas de la Administración.

En un ambiente cordial, el secretario de Estado de Comunicación, escuchó las explicaciones que tanto la presidenta de la ANPAP, Clara Estrada, como el secretario, Casimiro López, y el vocal, Joaquín Fernández, dieron sobre la situación de la comunicación institucional en España y la de los periodistas que trabajan en los diferentes gabinetes de prensa de la Administración Pública, organismos autónomos y publicaciones oficiales.

Además, la ANPAP le hizo entrega de una encuesta en la que se refleja el grado de percepción del trabajo y satisfacción de los periodistas que realizan su labor en la Administración General del Estado.

9 feb. 2006

Mañana se reunen los periodistas de la Administración con Fernando Moraleda

Mañana está prevista una reunión en La Moncloa del secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, con la Asociación Nacional de Periodista de la Administración Pública (ANPAP).

En la mencionada reunión los periodistas de la Administración harán entrega al secretario de Estado, un informe sobre "La situación de la Comunicación Institucional en España y el trabajo de los periodistas en la Administración Pública", y además se dará un primer avance de la encuesta que está llevando a cabo la ANPAP sobre la percepción del trabajo y grado de satisfacción de los periodistas que realizan su labor en los diferentes gabinetes de prensa de la Administración, organismos autónomos y publicaciones oficiales.

La junta directiva de la ANPAP espera de esta reunión que sea el inicio del reconocimiento por parte de la Administración de la estructura orgánica de la Comunicación Institucional en la Administración General del Estado y de que los profesionales mejor cualificados para ponerla en práctica son los periodistas.

7 feb. 2006

Periodistas de la Administración: diversidad de contratos

Hace días que estoy intentando darle salida a un pensamiento recurrente, y no consigo encontrar la ffórmula adecuada. Me refiero a la diversidad de contratos que hay en el colectivo de periodistas que trabajan para la Administración General del Estado.

Según un informe de hace años se recoge que la mayoría son contratados laborales, pero es que entre ellos existen algunas particularidades: fotógrafos adscritos a los gabinetes de prensa, titulados por la Escuela Oficial de Periodismo sin licenciatura convalidad, periodistas con carné de prensa de la Asociación de la Prensa de Madrid (la denominada tercera vía). Todo ellos, al fin y al cabo son contratados fijos de la Administración, pero existe otro grupo que también son contratados temporales.

Luego entramos en el número considerable de personal funcionario, y aquí la disparidad se eleva a la categoría del absurdo. Personal funcionario de los distintos grupos que están destinados de forma continuada y estable a funciones de comunicación, bien por el perfil definido ara los puestos de trabajo (casos de los grupos A o B, sin requerir formación específica como periodistas, aunque se suele tener en cuenta) o bien por su condición de titulados de Ciencias de la Información (caso de funcionarios de los grupos C o D que lo son “por necesidades del servicio”. Y para rematar la faena la Administración tiene el bien de mantener a funcionarios eventuales, que en muchos casos llevan ya un buen número de años con el calificativo de “eventuales” ¿hasta cuándo?

Un desastre total. La Administración se siente tan superada por esta profesión al no poder reconocer el puesto de trabajo que hecha mano figuras contractuales tan dispares que sólo hacen crecer el desánimo, la desmotivación y la falta de interés de unos profesionales deberían estar orgullosos de trabajar como periodistas... pero, es que la Administración no les deja trabajar en ello. Por cierto, la ANPAP está haciendo una encuesta para comprobar el nivel de satisfacción y percepción laborla de los periodistas de la Administración. Ya la comentaremos.

6 feb. 2006

Ahora Sanidad apuesta por la información

Leo en El País de este domingo que la ministra de Sanidad, Elena Salgado, para impulsar que los dueños de bares y restaurante se animen a hacer sus locales espacios sin humos, apuntó la posibilidad de insistir en la “información sobre los daños que produce el tabaquismo, y para remate señala que si al final de año un padre que quiera tomarse un refresco o cabe con su hijo no encuentra un local que prohíba fumar, “habrá que hacer una reflexión”.

Pero vamos a ver, ¿en qué quedamos?. Volvemos al problema de siempre: hacemos una ley, la aprobamos y, ya está, todo funciona... Y no es verdad, una cosa es la labor del legislador, del Gobierno que propone una ley que aprueba el parlamento y luego está la Administración que es la encargada de llevar esa ley a buen puerto. Y siempre se olvidan de este punto. Se hacen leyes con una facilidad apabullante, y luego todo se deja en manos de la inercia burocrática.

Ahora la ministra de Sanidad bien apostando por la información. En este blog ya dijimos que la publicidad institucional está bien, pero es “pan para hoy....”. La comunicación institucional sería ahora la encargada de hacer llegar el mensaje de la ley a los ciudadanos, pero con un lenguaje sencillo, con una línea de trabajo sólida, eficaz, que se centre en el problema real, y no en la prohibición por prohibir. Por que, no sé si se ha dado cuenta la ministra, el mensaje que circula por la sociedad es el de una ley represora, hasta para los no fumadores, y encima las empresas tabacaleras están ejerciendo una presión inaudita en el ámbito europeo (bajadas de precios considerable).

Así pues, ¿qué ha pasado con esta ley?. Es un claro ejemplo de lo que es una pésima y desastrosa política de comunicación. Se hizo la ley, se lanzó sobre la ciudadanía y ahora espera que todo vaya como la seda... No, señora Salgado, la comunicación institucional es el elemento necesario para que la sociedad perciba los “beneficios” de esta ley que, usted, tanto defiende.

En Italia se premia a las oficinas de prensa

Que tenemos que aprender muchas cosas de Europa es una verdad. En Italia hace tiempo que se han creado los Premios Nacionales de Periodistas de Oficinas de Prensa, algo que aquí, en nuestra España, no existe ni por asomo.

Los premiados en Italia en el 2006 han sido el español Navarro Vals, director y portavoz de prensa del Vaticano, por su larga trayectoria en el mundo de la comunicación y el coronel italiano Claudio Berto, jefe de la Oficina de Información del Ejército y responsable de la oficina de prensa de las Fuerzas Armadas desde 2004.

Lo anecdótico de esta información son los preemios, concedidos por Periodistas de Oficinas de Prensa, que sería como si aquí en España los periodistas de los gabinetes de prensa de la Administración tuvieran la oportunidad de premiar a aquellos que han realizado una buena labor en la parcela comunicativa.

Sería un reconocimiento a una labor callada y poco visible, pero que, si se trabaja bien, se obtiene un buenos resultados. La lástima es que aquí, en España, esta posibilidad de unirnos todos los periodista de la Administración para, por lo menos, otorgar unos premios anuales a quien mejor lo haya hecho se me antoja casi una utopía.

5 feb. 2006

Líderes de opinión consideran más creíble a las ONGs que a los Gobiernos

En la última cumbre del Foro Económico Mundial de Davos se presentó el barómetro de confianza de 2006, realizado por el grupo Edelman. La conclusión final de este trabajo es que las ONGs y las empresas son las organizaciones más creíbles, mientras que Gobiernos y medios de comunicación generan poca confianza.

En el caso de España es llamativo, con porcentajes de credibilidad de un 65% para las ONGs, un 45% para las empresas, un 33% para el Gobierno, y un 35% para los medios de comunicación. La confianza de los líderes de opinión a las acciones del Gobierno y medios de comunicación deja mucho que desear, ya que la media europea se sitúa en torno al 40%.

Si sirve de tranquilidad Francia con el 32% de credibilidad a su Gobierno se encuentra en nuestra misma situación y también Alemania que baja casi hasta el 27%, si bien Italia está casi en la media con un 39% de confianza en el Gobierno.

España tiene mucho que hacer, y una de sus tareas esenciales es transmitir confianza de sus instituciones, Gobierno , especialmente, y lo más importante que nuestros medios de comunicación obtengan algo de prestigio y seriedad para alcanzar la confianza de todos. Y es que seguimos en una España donde el informar sin confirmar, gobernar sin mirar al ciudadano, comunicar sin decir nada es la regla de oro.

2 feb. 2006

Publicado en PRNoticias: "La Administración no reconoce la Comunicación Institucional"

Casimiro López González, secretario de la Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública -ANPAP-, denuncia la situación 'de abandono' que sufren los periodistas que trabajan en las Instituciones. Esta es la entrevista completa.

--¿Por qué califican sus denuncias como una ‘situación de abandono’ por parte de la Administración?
Porque, realmente, es un abandono total. De entrada, no reconoce, como punto fundamental, la comunicación institucional. Partiendo de este principio, recogido en la Constitución, de suministrar información a los ciudadanos, llevamos muchísimo tiempo sin que la comunicación institucional sea reconocida como un estamento dentro del conjunto de la Administración Pública.
--Ustedes denuncian que la comunicación institucional sigue estando sustentada en los antiguos cimientos del Ministerio de Información y Turismo. ¿Quieren ‘barrer’ el pasado o encerar los caminos del presente?
Queremos avanzar. La sociedad ha demostrado que siempre va un paso por delante de las instituciones. La Administración, entendida como un ente global del Estado, debe modernizarse. Que las diferentes Instituciones que conforman la Administración lleven una política de comunicación independiente una de otra, sólo puede generar conflictos al ciudadano. Por ello, abogamos por una modernización de la Administración, como recientemente ha reconocido Jordi Sevilla. Hay que informar al ciudadano como es debido: las instituciones, a informar; y el Gobierno, a gobernar.
-- ¿Por qué es imprescindible que la Administración del Estado reconozca su condición de periodista?
Para llevar a cabo una buena política de comunicación se ha de disponer al frente de buenos profesionales cualificados. Y consideramos que esos profesionales son los periodistas; capaces de sintetizar esos farragosos textos burocráticos y llevarlos a un lenguaje más cercano a la sociedad, seleccionar y establecer criterios de información para que, tanto la comunicación interna como externa, esté sustentada sobre una base sólida y profesional.
-- ¿No resulta paradójico que no exista una unidad administrativa concreta que ampare la comunicación institucional?
Unidad existe: la Secretaría de Estado para la Comunicación. Según la legislación, este elemento es el punto de referencia para todos los Ministerios. Funciona como portavoz de las Instituciones. Este sería el referente institucional, pero ha de modernizarse. Todo esto comenzó a gestarse a principios de los ochenta, y al final ha acabado siendo el vehículo del presidente o de la línea política del Gobierno. Dentro del organigrama, aparece como un instrumento canalizador, pero al final, ha acabado por representar una actividad distinta a la que al principio se le quiso dar. Afirman que los gabinetes de prensa no tienen reflejo en el organigrama de la Institución. El problema es que, directamente, no existen. En vez de crear un gabinete de prensa, la Administración crea organismos autónomos, como una Dirección General. El problema es que la legislación de la comunicación institucional no está reflejada en ningún documento; pero para suplir esta vacante, y por mera necesidad, se crean otro tipo de organismos autónomos independientes del Ministerio de turno.
--¿Por qué cree que la comunicación gubernamental debe estar lo más coordinada posible?
Por un motivo esencial: la sociedad española ya cuenta con la suficiente madurez democrática como para ya llegar a distinguir entre el puro mensaje institucional y el mensaje político gubernamental. Llegar a esa diferenciación va a ser un camino costoso, y para ello, hay que educar tanto a los periodistas, como a los políticos y a los funcionarios trabajadores de la Administración. Alcanzar ese estado de poder transmitir a la sociedad todos los avances de gestión en estas acciones necesita una coordinación. Un Ministro no puede hablar de un tema saliéndose de sus competencias. Eso genera un ruido informativo que acaba por dejar a la sociedad descolocada y falta de referente. Todo esto genera un sentimiento de creer aquello de que ‘este gobierno siempre igual’.
-- ¿Propone, entonces, la creación de un gabinete de prensa global que no cambie aún en caso de alternancia de Gobierno?
Sería una idea perfecta, sí, consistente en establecer una Secretaría de Comunicación independiente y gestionado por periodistas independientes. De este modo, las Instituciones se aseguran ese constante flujo de información que la sociedad demanda continuamente. La simple convocatoria de una manifestación por teléfono móvil demuestra que la sociedad ha alcanzado cotas tan altas de modernización que reclama una constante corriente de noticias. La Administración no puede, ni debe, quedarse estancada. Partiendo del convencimiento de que la independencia de los periodistas es la mejor garantía para el derecho del público a ser informado.
-- ¿Cree que es independiente un periodista? ¿Acaso no influyen los valores y creencias personales?
Por supuesto que sí. El tema de la independencia, y más en nuestra profesión, hay que cogerlo con pinzas en un trabajo de microcirugía. La independencia de los medios de comunicación está condicionada por la línea editorial del propio medio. En la Administración pasa lo mismo, la línea editorial cambiará con cada llegada al Gobierno de un nuevo partido. La sociedad tiene que entender que existe una información administrativa, y debe demandarla.
-- El nuevo blog creado por la ANPAP ha sido concebido para ser un lugar de encuentro entre los profesionales que trabajan en el ámbito de la comunicación gubernamental. ¿Una jaula de grillos?
No, no es exactamente eso (risas). Pretendemos realizar un punto de encuentro en el que todos los ciudadanos, sobre todo los profesionales de la comunicación, consigan diferenciar dónde está la Institución y dónde la posible noticia que le va a generar el Gobierno. Hay que hacer entender, para después alcanzar, la independencia del Estado como Estado y el Gobierno como Gobierno.
-- En breve, realizarán una encuesta que reflejará situación y grado de satisfacción de los periodistas y demás trabajadores de la Administración Pública. La situación: una de cal, y otra de arena; todos están contentos y Santas Pascuas. Imagínese. Sería una sorpresa mayúscula.
Nosotros intuimos que existe un descontento generalizado en el ejercicio de nuestra profesión. Se están rozando los límites de la desmoralización. En caso contrario, nos plantearíamos frenar nuestras demandas. Pero de momento, la recepción de datos que se barajan denotan realmente esta falta de motivación e interés; la percepción de que no se reconoce su categoría profesional. Esa es nuestra intuición generalizada; habrá que ver y estudiar, después, los resultados.
-- Hay previstas encuentros con el ministro de Administraciones Públicas y el secretario de Estado de Comunicación, así como con el presidente de la APMadrid, y la Federación de Sindicatos de Peridiodistas. ¿Un paso adelante?
Constituye, en efecto, un paso adelante porque hemos visto la predisposición del Ministro de Administraciones Públicas, quien nos remitió un correo diciéndonos que nuestras demandas están dentro de su plan de modernización. También los sectores académicos están interesados en hacerse eco de la comunicación institucional. Hemos de tener en cuenta que el 40% de los licenciados en periodismo eligen los gabinetes como salida laboral. Es otro de los focos que nos empujan para llevar a cabo distintas acciones para alcanzar nuestro deseo de una concienciación hacia la sociedad, con el apoyo de diferentes organismos. Sólo pedimos, en definitiva, que se legisle y regule la comunicación institucional; hacerla sólida y con un peso específico de cara al gobierno actual y a todos los que entren sucesivamente.

1 feb. 2006

Un 40% de los periodistas trabaja para gabinetes de comunicación

Leo en “Cuadernos de Periodistas” que edita la APMadrid, un artículo que define y concreta la situación que vivimos los que tenemos que trabajar cada día en un gabinete de comunicación.

Bajo el titulo “¿Profesión...? periodista”, Benito Berceruelo González hace una disección de la profesión periodística y de esos “enfrentamientos” absurdos que se dan entre los que trabajan en los medios y los que bregan al otro lado (como ellos dicen) en los gabinetes de comunicación.

Benito Berceruelo es el director de la agencia de comunicación y relaciones públicas “Estudio de Comunicación” que lleva funcionando más de 30 años y está calificada como una de las mejores agencias de España. Berceruelo se considera ante todo periodista aunque no ejerza en medios, y pide a la Asociación de la Prensa defender las competencias profesionales de sus asociados. Y en este sentido, el autor añade “hemos estado ocupados en debatir si los que no ejercemos el periodismo en medios somos verdaderamente periodistas que en defender juntos que los profesionales más capacitados para ser responsables de comunicación en empresas o instituciones somos los periodistas”.

Se destaca el aumento (un 40% de periodistas no está en los medios) de profesionales del periodismo que desarrollan su actividad en gabinetes de prensa, empresas de comunicación o como asesores independientes. Y todos ellos tienen derecho a que su Asociación profesional sea también un punto de encuentro para su desarrollo profesional y la defensa de sus intereses.

Asegura Benito que “no sólo son periodistas de éxito los que escriben en periódicos; también lo pueden ser quienes hacen una buena revista de empresa o un buen proyecto de comunicación interna”, y reclama que la Asociación abra sus premios a ese sector olvidado que son los gabinetes de comunicación.

Hay pues base para reclamar a las instituciones públicas el reconocimiento y regulación de la comunicación institucional y que los profesionales mejor capacitados para ello son los periodistas.