8 nov. 2005

La Comunicación Institucional y el “todo a cien”

La Administración del Estado necesita comunicarse con sus ciudadanos, y a la vez los ciudadanos desean ser informados de las gestiones que lleva a cabo la administración pública.

Con este principio, la Administración del Estado está obligada a comunicarse con los ciudadanos, de hacerles llegar el trabajo que está realizando. En apariencia no resulta complicado, la Administración dispone de medios para poder hacer ese cometido (publicaciones, folletos divulgativos, publicidad), las intervenciones en el Parlamento y el Senado, las ruedas de prensa, las declaraciones ante los medios de comunicación. Con todo este arsenal de canales para hacer llegar al ciudadano su trabajo, ¿porqué siempre da la sensación de que la ciudadanía no ha captado nada de lo que ha transmitido el Estado?. Algo falla entre el emisor (Administración) y el receptor (la ciudadanía).

Ese algo podríamos situarlo claramente en la COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL, el vehículo moderno por el cual la Administración del Estado puede canalizar esa información y conseguir, cuanto menos, que la ciudadanía entienda el mensaje lanzado. Pero, como todo en esta nuestra España, eso de modernidad parece una palabra maldita. Lo nuevo, lo avanzado es para el Estado una especie de mosntruo al que no puede dominar y espera que sean otros los que domestiquen a esa fiera (¿cuánto ha tardado la Administración en poner en marcha Internet para todos?). El Estado prefiere seguir con los viejos métodos, esos del panfleto repartido en las oficinas administrativas, en catálogos por correo que casi siempre se confunden con el folleto de Telepizza y en la suave, tierna e incomprensible publicidad distribuida por radio, televisión y prensa.

Y en esas estamos. La Administración aún no se ha dado cuenta que está inmersa en el siglo XXI, que hoy en día el ciudadano tiene muchos canales para estar informado, o desinformado, pero al menos es activo en la búsqueda de información. Ahí está Internet, un medio de comunicación que para la Administración General del Estado parece que sólo representa una manera de entretenimiento. Y no, señores. Internet es un hecho incuestionable que tiene capacidad de ser emisor-receptor en una sola página.

La Comunicación Institucional debe estar a esos niveles de modernidad, debe quitarse los encorsetados mecanismos administrativos para poder ser más ágil, eficaz y convincente.

Hace gracia que muchos políticos cuando están en la oposición te dicen que llevas razón, que el Estado debe disponer de una comunicación institucional seria, capacitada, profesional y eficaz en la transmisión de la información que genera una institución pública. Pero, esos políticos que estuvieron en la oposición, una vez que toman las riendas del poder se olvidan de esa disposición tan avanzada y se refugian en la anquilosada maquinaria de la comunicación del Estado. Estos nuevos políticos comprueban que los gabinetes de prensa (de los que hablaremos en otra ocasión) son un buen refugio para aquellas personas conocidas a las que se desean dar una buena colocación, un cierto poder y una capacidad de maniobra. Y lo que debía ser el centro neurálgico de la comunicación institucional de una Administración se convierte en un “todo a cien”, donde lo único que interesa y se busca con intensidad es “vender” las grandezas de su ministro, o mejor dicho, del benefactor que tuvo a bien colocarle en esa estratégica situación.

Los llamados, de forma rimbombante, Directores de Comunicación (DirCom), o Jefes de Prensa, llegan a los austeros gabinetes de prensa de la Administración y sin tener en cuenta lo que hay, comienzan a llevar a cabo un trabajo de especulación, de ventas al mejor postor, de transmisiones adelantadas a los que antes se ofrezcan, sin tener en cuenta que en la famosa austeridad del gabinete trabajan una serie de profesionales que estarán ahí durante su mandato y después de su mandato.

Y mientras, como siempre, los perjudicados son los ciudadanos, aunque ahora, ellos mismos se están dando cuenta de que hacer caso a la Administración es tragarse una mentira, y de ese modo giran la cabeza para leer en el periódico, ver en la televisión u oír en la radio lo que les interesa. Un ejemplo claro de esto último es cuando llega el mes de enero y las pensiones se revalorizan. La maquinaria informativa del Estado se pone en marcha para informar que los pensionistas van a ver aumentada su pensión. Pues bien, el no tan inocente jubilado le da la espalda a ese mensaje y decide que se enterará mejor por el periódico. Y así nos va.

3 comentarios:

ChrisWoznitza dijo...

Hi I´m Chris. Greatings from Germany Bottrop !!

Anónimo dijo...

Hi, I like your style here. Funny how I was looking for this type of thing, and when I came accross your blog I felt right at home. Great stuff... I think I'll add you to my favorites. With your permission I'll be coming back. Can I tell a friend?

great job making this blog (good design!), keep up the good work!

~ have a nice day.
come see my blog or my french kissing tips site, you might like them...

Anónimo dijo...

USM - Cancel "London consultant" appointment
Yesterday , I commended Universiti Sains Malaysia Vice Chancellor Prof Datuk Dzulkifli Abdul Razak for taking a more realistic approach than the Vice Chancellor of University of Malaya Prof.
Find out how to buy and sell anything, like things related to company construction mn road on interest free credit and pay back whenever you want! Exchange FREE ads on any topic, like company construction mn road!